"La crisis de los plásticos no espera a que el proceso del INC resuelva sus contradicciones internas. La producción de plásticos sigue en aumento: los residuos siguen filtrándose en ríos, océanos, suelos y sistemas alimentarios; las comunidades siguen soportando los costos ambientales y de salud. El objetivo de las negociaciones fue responder a esa realidad, no crear un proceso indefinido para describirla. La decisión de Noruega respecto al financiamiento del proceso puede resultar útil si obliga a los gobiernos a enfrentar lo obvio: o las negociaciones del PNUMA se vuelvan serias, políticas, y orientadas a resultados, o los países que realmente quieren acabar con la contaminación plástica deberían crear su propio camino."
El Tratado Global de Plásticos (TGP), un instrumento multilateral en el que se juegan las posibilidades de poner freno a la creciente contaminación por plástico en el mundo, para lo cual se requiere un documento vinculante y en el que contemple todo el círculo de producción del plástico, pero además superar las triquiñuelas de los países que no quieren límites.