Julian Assange se salva de ser extraditado a EE.UU., segรบn la sentencia dictada el 4 de enero de 2021, en la Corte de Westminster, Londres, por la jueza Vanessa Baraitser, en consideraciรณn de que las condiciones carcelarias en ese paรญs implican un riesgo real de suicidio para el fundador y (ex) editor en jefe de Wikileaks.ย La jueza ordenรณ su libertad, pero la fiscalรญa apelรณ y se tomarรก una decisiรณn al respecto este miรฉrcoles 6.ย No obstante,ย la jueza apoyรณ la mayorรญa de argumentos de la fiscalรญaย respecto a los motivos de la acusaciรณn y desechรณ los argumentos de la defensa.
En tal sentido, si bien la sentencia de hoy representa una primera victoria para Assange โy de paso una condena moral respecto a las pรฉsimas condiciones del sistema carcelario estadounidenseโ la amenaza que este caso representa para la libertad de prensa en el mundo sigue intacta y podrรญa reactivarse en la corte de apelaciones.
El periodismo bajo amenaza
Son muchos los expertos y defensores de derechos humanos que coinciden en que lo que estรก en juego en este caso legal no sรณlo es la extradiciรณn de Assange y sus derechos humanos individuales, sino que lo que se decida en las cortes britรกnicas tambiรฉn tendrรก un impacto directo en la situaciรณn de los periodistas de todo el mundo, pues servirรญa, dicen, de ejemplo para cualquiera que se atreva a filtrar informaciรณn considerada โclasificadaโ que, de entrada, cuestione las acciones de gobiernos como Estados Unidos, lo que podrรญa llevar a la autocensura.
Concuerdan, por lo tanto, en que es la libertad de prensa la que estarรญa siendo juzgada en Londres, en tanto su papel de cuestionar y exponer informaciรณn de interรฉs pรบblico, especialmente cuando implica graves violaciones a los derechos humanos.
“Lo que se concluye ahora, para los periodistas y los editores en general, es que cualquier periodista en cualquier paรญs de la tierra โde hecho cualquier personaโ que transmita secretos que no se ajusten a las posiciones polรญticas de la administraciรณn de los EE.UU. podrรญa ser acusado en virtud de la Ley de Espionaje de 1917”, dijo Carey Shenkman, un abogado estadounidense de derechos humanos que estรก escribiendo un libro sobre un anรกlisis histรณrico de la Ley de Espionaje de 1917, durante su testimonio en septiembre, en la Corte de Londres.
En principio, el Departamento de Justicia de EE.UU. alega que Assange conspirรณ con Chelsea Manning, una ex oficial militar de EE.UU., para descargar ilegalmente cientos de miles de registros de las guerras de Irak y Afganistรกn, junto con una gran recopilaciรณn de cables clasificados (Cablegate) del Departamento de Estado de EE.UU. Por lo cual, se le imputan 18 cargos, 17 de los cuales estรกn bajo la controvertida Ley de Espionaje, aprobada despuรฉs de la Primera Guerra Mundial โhace mรกs de un sigloโ y que fue usada para perseguir a espรญas y disidentes polรญticos.
La ley ha sido criticada como inconstitucional por los abogados internacionales de derechos humanos debido a que criminaliza el recibir y publicar informaciรณn clasificada. El editor en jefe de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, la calificรณ de “arcaica”, seรฑalando que nunca antes habรญa sido utilizada contra un periodista y editor.
La acusaciรณn contra Assange en virtud de esta ley se centra casi exclusivamente en el tipo de actividades que los periodistas de seguridad nacional realizan habitualmente en relaciรณn a sus fuentes, comunicรกndose con ellos confidencialmente, solicitรกndoles informaciรณn, protegiendo sus identidades de ser reveladas y publicando informaciรณn clasificada.
โLa decisiรณn de acusar a Julian Assange por las alegaciones de una โconspiraciรณnโ entre un editor y su fuente o fuentes potenciales, y por la publicaciรณn de informaciรณn veraz, atenta contra las libertades fundamentales de la prensaโ, seรฑalรณ Trevor Timm, fundador de la Fundaciรณn para la Libertad de Prensa, que defiende los derechos de los periodistas y hace un seguimiento de las violaciones de la libertad de prensa en los Estados Unidos, durante su alegato en septiembre.
“Los materiales sobre los que los periodistas escriben e imprimen a menudo no aterrizan mรกgicamente en sus escritorios” […] Los periodistas hablan con las fuentes, piden aclaraciones, piden mรกs informaciรณn. O sea, esta es una prรกctica estรกndar para los periodistas”, resaltรณ.
Sin embargo, la estrategia elegida por los fiscales estadounidenses es haber optado por procesar a Assange no como un editor, sino como un hacker, es decir, acusarlo de conspirar y piratear un ordenador del gobierno estadounidense. Y no acusarlo por la publicaciรณn de informaciรณn confidencial, muy probablemente, dicen los expertos, para camuflar el ataque directo a la libertad de prensa consagrada en la Primera Enmienda de la Constituciรณn de EE.UU.
Publicar informaciรณn obtenida ilegalmente estรก protegido por ley en los Estados Unidos. Pero el acto de obtener esta informaciรณn, por ejemplo, a travรฉs del robo o la piraterรญa informรกtica, es un delito.
โEs un claro caso de libertad de prensa. Y los intentos del Departamento de Justicia de llevar el asunto hacia un caso de piraterรญa informรกtica, cuando no hay absolutamente ninguna evidencia de este acto por parte del seรฑor Assange, creo que demuestran su deseo de alejarse de los temas importantes sobre la libertad de prensaโ, afirmรณ una de las abogadas de Assange, Jennifer Robinson, en una entrevista con Democracy Now!
Lo que se concluye ahora, para los periodistas y los editores en general, es que cualquier periodista en cualquier paรญs de la tierra โde hecho cualquier personaโ que transmita secretos que no se ajusten a las posiciones polรญticas de la administraciรณn de los EE.UU. podrรญa ser acusado en virtud de la Ley de Espionaje de 1917
โCarey Shenkman, abogado estadounidense de derechos humanos
En juego el derecho de la ciudadanรญa a ser informada
En 2010, WikiLeaks publicรณ una serie de artรญculos, en colaboraciรณn con los principales medios del mundo (The New York Times, The Guardian y Der Spiegel) conocidos como Afghan War Diary e Iraq War Logs. Una serie de documentos oficiales de EE.UU. que revelaron graves violaciones de los derechos humanos y crรญmenes de guerra cometidos por las fuerzas estadounidenses en Irak y Afganistรกn, asรญ como la tortura infligida a los prisioneros en los centros de detenciรณn clandestinos de la CIA y los abusos en la prisiรณn estadounidense de la Bahรญa de Guantรกnamo.
Si bien este material se filtrรณ bajo un manejo periodรญstico legal, como afirma su defensa, y protegida por la Primera Enmienda, y a pesar de que la mayor filtraciรณn de documentos de Cablegate no fue publicada inicialmente por WikiLeaks, sino por Cryptome, un sitio de filtraciones con sede en EE.UU., muy conocido en la comunidad informรกtica, el sistema de justicia estadounidense se empeรฑรณ en llevar a cabo un proceso penal sin precedentes contra Assange. De hecho, puso en marcha un procedimiento extraterritorial impensable contra un medio de comunicaciรณn y un ciudadano extranjero, su editor.
John Sloboda, cofundador de Iraq Body Count, una ONG independiente dedicada a contar continuamente los asesinatos de civiles en Irak, testificรณ en septiembre sobre la importancia de las liberaciones de WikiLeaks y el trabajo con Assange en los registros de la guerra de Irak publicados en octubre de 2010.ย Seรฑalรณ que diez aรฑos despuรฉs, โlos Iraq War Logs siguen siendo la รบnica fuente de informaciรณn sobre los cientos de miles de muertes violentas de civiles en Irak entre 2004 y 2009″.
“Los datos de las vรญctimas civiles siempre deben hacerse pรบblicos” aรฑadiรณ, seรฑalando que EE.UU. “nunca fue capaz de demostrar que un solo individuo ha sido significativamente daรฑado por la liberaciรณn de esta informaciรณn”, refiriรฉndose a las afirmaciones del gobierno de Estados Unidos de que la divulgaciรณn podrรญa haber puesto en peligro las vidas de los iraquรญes o de los estadounidenses.
Mientras tanto, desde noviembre de 2010, segรบn varios defensores de los derechos humanos, Julian Assange ha sido vรญctima de un tortuoso proceso por parte de EE.UU. y de los paรญses que han sido considerados como aliados (Reino Unido, Ecuador y Suecia), lo que deja en claro para muchos la persecuciรณn polรญtica, pues ha sido evidente la insistencia de vincular actividades periodรญsticas totalmente legรญtimas con una supuesta piraterรญa informรกtica ilegal o espionaje.
โWikiLeaks hizo lo que todos los periodistas deberรญan hacer, que es poner a disposiciรณn del pรบblico informaciรณn importante que permita a la gente hacer juicios basados en pruebas sobre el mundo que les rodea y, en particular, sobre las acciones de sus gobiernos que revelan graves crรญmenes de Estado”, dijo Patrick Cockburn, periodista de investigaciรณn de The Independent, durante su testimonio en septiembre.
Por ello, aunque los fiscales estadounidenses insisten en argumentar que Assange no es un periodista sino un hacker o espรญa, lo que los expertos advierten es que, si se procede a su extradiciรณn y juicio, serรญa la puerta de entrada que permitirรญa a Estados Unidos procesar e investigar a una amplia gama de periodistas a escala global, lo que provocarรญa que editores y periodistas se autocensuren por temor a represalias.
โSi la prensa no publicara informaciรณn clasificada sin autorizaciรณn, el debate pรบblico sobre la guerra y la seguridad tendrรญa lugar en un entorno de informaciรณn controlado casi en su totalidad por los funcionarios del poder ejecutivoโ, resaltรณ Jameel Jaffer, director ejecutivo del Instituto de los Caballeros de la Primera Enmienda de la Universidad de Columbia, durante su alegato en la Corte Britรกnica de Westminster.
En el fondo, estรก en juego el derecho de la ciudadanรญa a ser informada sobre lo que hacen, en su nombre, los gobiernos.
Disparar al mensajero
Assange ha estado en aislamiento casi completo en la prisiรณn de alta seguridad de Belmarsh en Londres desde su arresto en abril de 2019, luego de haber sido expulsado por la fuerza de la embajada ecuatoriana cuando el Presidente de esa naciรณn, Lenin Moreno, terminรณ ilegalmente con su asilo.
Si el Reino Unido lo extradita, se enfrentarรญa a 175 aรฑos de prisiรณn, una sentencia a la que se sumarรญan los 10 aรฑos de persecuciรณn jurรญdica y policial. Y posiblemente serรญa condenado en un centro reservado para reclusos de mรกxima seguridad y sometido a los regรญmenes mรกs estrictos, incluida la reclusiรณn prolongada en rรฉgimen de aislamiento.
โJuzgar a Assange por revelar informaciรณn verรญdica sobre serias faltas de conducta oficial, ya sea en Estados Unidos o en otros lugares, equivaldrรญa a โdisparar al mensajeroโ en lugar de corregir el problema que se ha expuesto. Lo que serรญa incompatible con los valores fundamentales de justicia, el estado de derecho y la libertad de prensa estipulados en la Constituciรณn estadounidenseโ, expresรณ recientemente el experto en torturas de la ONU, Nils Melzer, en una carta abierta al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pidiรฉndole que perdone al fundador de WikiLeaks.
“Se cometieron crรญmenes terribles en Irak y Afganistรกn. Se cometieron crรญmenes terribles en la Bahรญa de Guantรกnamo. Los autores de esos crรญmenes no estรกn en prisiรณn. Julian sรญ”, dijo la compaรฑera de Assange, Stella Moris.
El gobierno estadounidense pide que se mantenga a Assange encarcelado mientras prepara su apelaciรณn a la sentencia, proceso que aรบn no tiene plazo.ย Por su parte, la defensa pide la libertad bajo fianza, y argumentarรก, entre otros motivos, las pรฉsimas condiciones que vive Assange en aislamiento en la prisiรณn de Belmarsh. Se estima que el proceso de extradiciรณn podrรญa acabar en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, por lo que la decisiรณn sobre la extradiciรณn del periodista a EE.UU. podrรญa seguir un curso por todavรญa algunos aรฑos.
“WikiLeaks hizo lo que todos los periodistas deberรญan hacer, que es poner a disposiciรณn del pรบblico informaciรณn importante que permita a la gente hacer juicios basados en pruebas sobre el mundo que les rodea y, en particular, sobre las acciones de sus gobiernos que revelan graves crรญmenes de Estado”
โPatrick Cockburn, periodista de investigaciรณn de The Independent
*Alainet: http://bit.ly/2JMc0WN
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