27 de enero 2026
Raúl Prada Alcoreza

A propósito de la genealogía de la violencia, sobre todo en lo que respecta a su actualización demoledora, en la coyuntura de la crisis múltiple que asola el sistema mundo capitalista, la virulencia de las acciones del terrorismo de Estado ha llegado a cúspides borroscosas, a situaciones descarnadas y a hechos sangrientos. En Minneapolis, se ha asesinado a dos ciudadanos estadounidenses, una mujer y un hombre; la primera, observaba las ilegales e legítimas acciones de ICE en redadas contra no solo migrantes, sino toda gente de color y con acento. ICE viene a ser el ejército paramilitar del bizarro presidente de la híperpotencia hipertrofiada en decadencia. La primera, Renee Nicole Good, ha sido asesinada por estos agentes, con
Renee Nicole Good, asesinada por agentes ICE,permiso a disparar a matar; su fallecimiento ha sido causado con un disparo en la cara. El segundo, después que fue reducido por siete agentes, gasificado e inmovilizado en el suelo. La protesta, el reclamo de justicia y las movilizaciones no se han hecho esperar, tanto en Minnesota, como en otros estados de los Estados Unidos de Norteamérica. Citando sólo algunos, se observan movilizaciones gigantescas en Nueva York, en Boston, en Nueva Orleans. Se ha llegado incluso prácticamente a la toma de la ciudad por parte de los ciudadanos movilizados en Minneapolis, colectivos que bloquean las calles. Las legendarias «Panteras negras» han salido en otras ciudades a desfilar con armas. Se ve también con armas a ciudadanos que se movilizan en contra del régimen totalitario y criminal de Donald Trump. La situación ha llegado convulsionarse tanto que se habla incluso de encontrarse al borde de una guerra civil.
El ejército privado de Donald Trump
Pregunta: ¿Qué es ICE, cuál es su objetivo?
Es el United States Immigration and Customs Enforcement, creado en 2003, después de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Su declaración de fundación dice que su propósito es proteger la seguridad fronteriza y nacional de Estados Unidos. Así también aplicar las leyes migratorias, es decir, detener a personas que se encuentran en el país sin autorización legal. También se ocupa de investigar delitos transnacionales, como combatir crímenes relacionados con extranjeros, desde el tráfico de personas hasta el terrorismo. El ICE Cuenta con más de 20,000 empleados y 400 oficinas en Estados Unidos y otros países. Su sede central está en Washington D.C.
Otra pregunta: ¿Cuándo un agente de ICE puede detener y arrestar a una persona?
Respuesta: Los agentes de ICE tienen autoridad para arrestar a quienes sospechen que están en el país de forma ilegal. Según sus protocólos oficiales. Los agentes pueden hablar con personas, pueden iniciar conversaciones voluntarias o “encuentros consensuales”. Hacer detenciones breves. Si tienen una “sospecha razonable” de que alguien no tiene documentos, pueden retenerlo temporalmente para investigar. Pueden realizar arrestos. Pueden arrestar a quienes consideren que violan las leyes migratorias. En muchos casos administrativos, no requieren una orden judicial previa para realizar el arresto. Usar fuerza razonable. Si una persona se resiste al arresto, la ley les permite usar fuerza razonable para controlarla. En un encuentro con agentes de ICE, los agentes no pueden registrar vehículos, casas o pertenencias privadas sin una orden judicial o el permiso del dueño. Sin embargo cerca de las fronteras, tienen facultad para registrar a personas y pertenencias.
Tercera pregunta: ¿Cuándo está permitido el uso de fuerza letal?
Respuesta: El uso de fuerza letal, uso de armas de fuego, es un asunto de extrema gravedad y está estrictamente limitado por la ley a circunstancias urgentes. En ese caso pueden recurrir a la defensa inmediata. Un agente de las fuerzas federales sólo puede usar fuerza letal en caso de que tenga “una creencia razonable” de que su vida o la de otras personas corre un peligro inminente de muerte o daño físico grave. En caso de que los sujetos huyan, de acuerdo a las directrices del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), sólo se autoriza usar fuerza letal contra alguien que huye si el agente tiene motivos para creer que el sujeto representa una amenaza significativa de muerte o daño grave para la comunidad si logra escapar. En general, no se permite usar fuerza letal contra una persona solo para evitar que escape.

Fuera de que la instrucciones y el manual operativo ya es una atentado contra los derechos humanos y la Constitución, como se puede ver en los asesinatos que acabamos de mencionar los agentes de ICE no han cumplido con los reglamentos estipulados institucionalmente. Al contrario, han contravenido los reglamentos y han sobrepasados sus límites, a tal punto que han cometido asesinatos de manera alevosa.
En un artículo sobre los asesinatos perpetrados por ICE en Minneapolis, Jesús Sérvulo González, corresponsal en Washington de El País. quien ha sido redactor jefe de Economía y Negocios. Antes conocido por el análisis de las consecuencias de la crisis financiera y de los años de los ajustes presupuestarios. Alguien que aprendió el oficio durante su paso por la información local de Madrid. El corresponsal escribe, en el artículo La policía migratoria de Trump mata a tiros a un hombre en Minneapolis, lo siguiente:
El presidente de Estados Unidos asegura que los agentes del ICE “tuvieron que protegerse” y acusa de insurrección a las autoridades regionales. La policía migratoria de Estados Unidos ha matado a tiros este sábado en Minneapolis a un hombre de 37 años, según ha confirmado el jefe de la policía de esta ciudad, Brian O’Hara. El oficial ha explicado que el fallecido era un ciudadano estadounidense residente en la ciudad. Según la agencia AP, los padres de la víctima lo han identificado como Alex Pretti, un enfermero que trabajaba en una unidad de cuidados intensivos.Es la segunda persona en tres semanas que muere por disparos de patrullas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la capital de Minnesota. El 7 de enero, una mujer también de 37 años, Renee Good, murió tiroteada por otro agente después de participar en una protesta contra las redadas migratorias ordenadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El incidente se ha producido sobre las 9.00, hora local (las 16.00 en la España peninsular). En un vídeo que circula por redes sociales y que ha verificado el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, se ve a media docena de agentes del ICE tratando de inmovilizar a la víctima. El hombre sostiene un teléfono móvil en una mano y se resiste a los policías mientras estos intentan tumbarlo, le agarran por las piernas y le golpean hasta que cae al suelo. De repente, se escucha un tiro y se observa cómo otro agente realiza más disparos. “Entendemos que hubo más de un agente del orden involucrado en la descarga. Y, de nuevo, hay un vídeo público que muestra a varios agentes del orden forcejeando con alguien”, ha relatado el jefe de policía O´Hara.
La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, ha asegurado a la agencia AP que el fallecido portaba un arma de fuego con dos cargadores y que la situación estaba “evolucionando”. La Casa Blanca ha colgado una foto en redes con esa supuesta pistola, pese a que en el vídeo no se ve que la víctima llegara a empuñarla.
El análisis del vídeo muestra cómo aparentemente un agente de la policía migratoria arrebata la pistola que la víctima llevaba bajo la camisa, mientras sus compañeros tratan de inmovilizarlo en el suelo. Una vez desarmado es cuando se escuchan los disparos. Las imágenes parecen contradecir la versión de la Casa Blanca.
El presidente estadounidense se ha pronunciado sobre el suceso. En su red social, Truth, ha escrito un mensaje que acompaña con la imagen de la supuesta pistola. Dice así: “Esta es el arma del pistolero, cargada (¡con dos cargadores adicionales completos!) y lista para usar. ¿Qué significa todo esto? ¿Dónde está la policía local? ¿Por qué no se les permitió proteger a los agentes de ICE? ¿El alcalde y el gobernador les ordenaron retirarse? Se dice que a muchos de estos policías no se les permitió hacer su trabajo, que ICE tuvo que protegerse a sí misma, ¡lo cual no es nada fácil!“.
El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, ha explicado en redes sociales que ha visto el vídeo desde diferentes ángulos. “Es repugnante [cómo actúan los oficiales del ICE]”, ha afirmado durante una conferencia de prensa tras el tiroteo. “Están sembrando el caos y la violencia”. El gobernador de Minnesota, que formó ticket electoral con Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024, ha asegurado que había hablado con la Casa Blanca para pedir que “saquen a su gente” de las calles de Minneapolis porque si no van a “causar más caos”. Walz, que ha sido muy crítico con las redadas migratorias de las últimas semanas, ha agregado: “Esto es repugnante. El presidente debe poner fin a esta operación. Saque de Minnesota a los miles de oficiales violentos y sin entrenamiento. ¡Ya!“.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el jefe de la policía de la ciudad, Brian O´Hara, han comparecido en rueda de prensa para ofrecer detalles sobre el suceso. O´Hara ha explicado que la víctima tenía licencia de armas. La ley que regula las arma de fuego en el Estado permite portar armas de fuego, incluso de forma visible, a los ciudadanos que tengan permiso oficial.
A pesar de que las imágenes parecen mostrar otra realidad, el máximo responsable de las patrullas del ICE, Gregory Bovino, ha acusado al fallecido de intentar “masacrar” a la policía. En rueda de prensa ha dicho: “Esto parece una situación en la que un individuo quería causar el máximo daño y masacrar a las fuerzas del orden”.
Disturbios
El alcalde Frey ha puesto el énfasis, por el contrario, en la acción de la policía. “¿Cuántos vecinos más, cuántos estadounidenses más, tienen que morir o resultar gravemente heridos para que esta operación termine?”, preguntó. Y ha proclamado: “Una gran ciudad estadounidense está siendo invadida por su propio Gobierno federal”.
Al oír los disparos, varios centenares de personas, que se manifestaban en calles cercanas para protestar por la brutal represión migratoria del Gobierno de Trump, acudieron al lugar de los hechos y empezaron a gritar y abuchear a los agentes del ICE. Muchas personas les increparon y les llamaron “cobardes” y “nazis”. Un agente se burló de los manifestantes: mientras se alejaba les gritó: “¡Buhu!”. Los policías del ICE usaron a continuación bombas lacrimógenas y rociaron a los manifestantes con gas pimienta para tratar de disolverlos.
En los disturbios posteriores, varios contenedores de basuras han ardido. Cientos de ciudadanos han protestado en las calles contra la brutalidad del ICE. El jefe de policía ha hecho un llamamiento a la calma. “Entendemos sus frustraciones, pero esto no es sostenible”, dijo. O’Hara ha explicado que la investigación del suceso será complicada por problemas de competencia entre agencias. “Reconocemos que hay mucha indignación y muchas preguntas sobre lo sucedido, pero necesitamos que la gente mantenga la paz”, ha insistido. El gobernador Walz ha movilizado a la Guardia Nacional para ayudar a la policía local, mientras se recrudecen las protestas.
Los agentes federales se han llevado del lugar a varios testigos del tiroteo. Otras personas que protestaban contra las patrullas del ICE también han sido arrestadas por la policía.
La tensión escala por momentos. Y la policía local de Minneapolis ha tenido que intervenir para evitar que la situación se descontrole. Ha acordonado la zona y ha separado a los manifestantes de los agentes migratorios.
Trump lleva semanas amenazando con invocar la Ley de Insurrección, que le daría poderes para desplegar al ejército y federalizar la Guardia Nacional. “¡El alcalde y el gobernador están incitando a la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante! En cambio, estos hipócritas políticos deberían estar buscando los miles de millones de dólares que han sido robados al pueblo de Minnesota y de los Estados Unidos de América. ¡DEJEN QUE NUESTROS PATRIOTAS DE ICE HAGAN SU TRABAJO! 12.000 criminales inmigrantes ilegales, muchos de ellos violentos, han sido arrestados y expulsados ??de Minnesota. Si todavía estuvieran allí, ¡verían algo mucho peor de lo que están presenciando hoy!“, ha escrito en Truth.
Miles de personas protestaron el viernes en el centro de las ciudades gemelas de Minneapolis y Saint Paul, las capitales del estado de Minnesota, para reclamar que las fuerzas federales que están llevando a cabo la detención masiva de inmigrantes se fueran.
Al menos cinco menores de edad han sido arrestados en la última semana, según han denunciado las autoridades de la red de escuelas públicas de la ciudad. Entre ellos, el niño Liam Conejo Ramos, de cinco años, quien fue detenido el pasado miércoles cerca de la puerta de su casa junto a su padre y trasladado a un centro de detención en Texas, a más de mil kilómetros de su hogar.
La imagen del niño, desconcertado, vestido con una chaqueta de cuadros negros y blancos y un gorro azul y conducido por agentes del ICE, ha dado la vuelta al mundo como símbolo de los excesos de la policía migratoria.
Trump ha tratado de vincular el tiroteo mortal de este sábado a un supuesto caso de corrupción en ayudas públicas en Minnesota. “¿Por qué Ilhan Omar [una congresista somalí] tiene 34 millones de dólares en su cuenta? ¿Y dónde están las decenas de miles de millones de dólares que han sido robados del otrora gran Estado de Minnesota? Estamos en esta situación debido a un fraude monetario masivo, con miles de millones de dólares desaparecidos y criminales ilegales a quienes se les permitió infiltrarse en el Estado gracias a la política de fronteras abiertas de los demócratas», ha escrito en otro mensaje. “Queremos que nos devuelvan el dinero, y lo queremos AHORA. ¡Esos estafadores que robaron el dinero irán a la cárcel, donde pertenecen! Esto no es diferente de un gran robo a un banco. Gran parte de lo que están presenciando es un encubrimiento de este robo y fraude”, ha añadido.
El inquilino del Despacho Oval ordenó desplegar a los agentes del ICE en Minnesota a principios de año después de que un youtuber publicara un vídeo denunciando la supuesta corrupción en la gestión de ayudas públicas por parte de la comunidad somalí del Estado.
Fuera del lenguaje atemperado, una descripción equidistante, que busca presunta objetividad, que, de todas maneras, terminan encubriendo las acciones criminales del ICE y del régimen totalitario de Donald Trump, tenemos, de todas maneras, con un recuento periodístico de lo ocurrido.
Pregunta: ¿cuáles son las dinámicas moleculares de la sociedad y cuál las dinámicas molares de las instituciones, para que se dé esta desmesura demoledora de la violencia?
La segunda gestión de gobierno de Donald Trump no solamente es una continuidad, una prolongación, de la primera gestión de este presidente, que ha adquirido perfiles bizarros, cada vez más evidentes, sino que es un salto al abismo. Se ha producido un desplazamiento cualitativo en la estructura misma de la violencia estatal, en la emergencia descomunal del terrorismo de Estado, empleado de manera compulsiva y desmesurada. Esta violencia ha escalado en curva espiral, tanto a nivel internacional como a nivel nacional. Lo sorprendente es la escalada de la violencia estatal y del terrorismo de Estado a nivel nacional. Se ha convertido a la sociedad estadounidense norteamericana en enemiga del núcleo de poder de la hiperburguesía, la oligarquía tecnológica y la burguesía financiera y especulativa, que domina y tiene aplastada a la sociedad y al pueblo norteamericano. Una híperburguesía que comparte la dominación global con otros estratos de la híperburguesía mundial en el resto del mundo.
Una de las claves para entender lo qué pasa, tiene que ver con la clausura misma del ciclo largo vigente del capitalismo, bajo la hegemonía estadounidense norteamericana. La otra de las claves para entender la coyuntura de la crisis múltiple, es la emergencia de los BRICS, sobre todo de la híperpotencia de la República Popular de China, que anuncia un nuevo ciclo probable en los lapsos largos de las estructuras en movimiento del sistema mundo capitalista. Una tercera clave tiene que ver con lo que sucede en el Medio Oriente, donde hemos asistido a la elocuencia perversa de un genocidio, evidenciado en las pantallas, contra el pueblo palestino, perpetrado con una saña espeluznante en Gaza. Una cuarta clave, para comprender y entender lo que pasa en la coyuntura de la crisis múltiple, corresponde a las declaradas intenciones de expansión compulsiva de un imperialismo anacrónico a ultranza. Reivindicando a su manera la Doctrina Monroe, persiguiendo una nueva ola de conquistas y colonizaciones en el continente de Abya Yala. Las incursiones en el Caribe, los bombardeos a pesqueros, sembrando terror en el mar, y la operación relámpago efectuada en Venezuela, con el desenlace del rapto del presidente y su pareja, nos muestran los niveles estrambóticos a los que se ha llegado. Donde la realidad se confunde con el espectáculo mediático, como si fuese una película de acción.
Podemos decir que todo lo que ocurre se parece a un modelo de represión, a un paradigma de crimen de lesa humanidad, a un patrón de genocidio, perpetrado por el Estado sionista contra el pueblo palestino. La hipótesis interpretativa dice que se trata de la palestinización del resto del mundo, que lo que ocurre en Palestina, concretamente en Gaza, es una experimentación de lo que se va a hacer después contra los pueblos y las sociedades. El haber convertido en enemigo al pueblo estadounidense, hasta el punto de perpetrar asesinatos, además de campos de concentración, no solamente de migrantes, sino de niños, nos muestra los parecidos y las analogías con el método sionista de exterminación.
Hablando de la genealogía de la violencia, podemos decir que ésta se ha actualizado en el presente, manifestando las acciones más inhumanas y perversas, evidenciando la deshumanización completa de los hombres que dominan el mundo y tienen al alcance de la mano las armas de destrucción masiva.
Anteriormente lanzamos la hipótesis de que se trata de un diagrama de poder que denominamos del panoptimismo planetario, ahora tenemos que añadirle otras características a este diagrama de poder. No se trata solamente de una actualización del diagrama colonial, de sus estructuras compulsivas imperialistas, sino que se trata de la actualización del genocidio. Se trata de un diagrama de poder tanático.
El genocidio forma parte de un impulso inherente al sistema mundo capitalista, que se ha erigido globalmente con la desposesión y el despojamiento de territorios de sociedades y culturas conquistadas en el continente de Abya Yala, perpetrando el genocidio, el etnocidio y después la guerra de exterminio de las naciones y pueblos indígenas. Lo que ha ocurrido posteriormente en Europa, entre la primera y la segunda guerras mundiales, con el holocausto, el genocidio nazi, es una actualización circunscrita de un colonialismo invertido en contra de los propios europeos. Lo que vuelve a ocurrir ahora con el genocidio del pueblo palestino es una nueva actualización de las prácticas inherentes al desarrollo del capitalismo global, que sólo puede crecer, expandirse y modificarse a través de la reiterada acumulación originaria del capital, que es despojamiento, desposisión y colonialismo. Lo asombroso es que figurativamente las víctimas del holocausto nazi se han metamorfoseado y convertido en los nuevos verdugos, esta vez en los verdugos del pueblo palestino. Más aún, verdugos de todos los pueblos y sociedades del resto del mundo, a los que ven desde la mirada supremacista, inoculada escolarmente, porque su modelo está sirviendo como ataque a los pueblos y la sociedades del planeta, incluyendo a la sociedad y al pueblo estadounidense norteamericano. Al respecto hay que anotar que, en realidad, no se trata de las víctimas del holocausto, sino del proyecto sionista, proyectado y ejecutado por los que no fueron víctimas, sino trasladados para conquistar y colonizar Palestina y el Medio Oriente.
Para hablar de genealogía de la violencia tenemos que circunscribirla en la genealogía del poder, es decir, en la genealogía de los diagramas de poder, de los campos de fuerza, de las cartografías políticas, de los conglomerados de cuerpos, en constante interacción. La violencia es un efecto de las dinámicas moleculares de estos diagramas, campos de fuerza, cartografías políticas y conglomerados de cuerpos en interacción. La violencia afecta a los cuerpos, en tanto que los cuerpos contienen al sujeto constituido por los diagramas de poder. En ese sentido, la violencia se inscribe como huella en el cuerpo, en el espesor del cuerpo, dejando la huella como sustrato de la constitución de subjetividades. Para decirlo en el lenguaje psicoanalítico, la violencia ocasiona traumas que se guardan en el inconsciente. Para decirlo, al modo como lo decía Frantz Fanon, la violencia se cristalicen los hueso y se devuelve después como violencia de resistencia y de ofensiva social.
La violencia institucionalizada en el Estado es, a la vez, simbólica significativa, jurídica e institucional, además de manifestarse en la acción de los dispositivos de emergencia, como son la policía y el ejército. Se puede hablar entonces de la cultura de la violencia, la violencia es recogida por la cultura como narrativas, pero también como mitos. Así también como discursos, que buscan legitimar la violencia. La violencia estatal, perpetrada como terrorismo de Estado contra el pueblo estadounidense norteamericano, es violencia acumulada en el metabolismo, por así decirlo, institucional del Estado Federal y de cada uno de los Estados que hacen a la composición federal de la República. La violencia fue organizada, preformada y formada, para hacer cumplir la ley y garantizar el funcionamiento de la división de poderes de la República. Sin embargo, cuando no ocurre esto, cuando la violencia acumulada se desborda y sobrepasa los límites impuestos por la Constitución, ocurre que la presión de la violencia acumulada no puede hacer otra cosa que explosionar, convirtiéndo en víctimas a los propios ciudadanos que debe defender. Pero para que se dé esto se tienen que dar lugar ciertas condiciones y ciertas circunstancias, por ejemplo, que aparezca una versión populista ultraconservadora, supremacista y racista, que tenga la vocación de atacar a los endemoniados fantasmas que lo aterrorizan. Es precisamente lo que ha ocurrido en la primera gestión de gobierno de Donald Trump, sobretodo en su segunda gestión de gobierno o, más bien, de desgobierno, porque está arrastrando a la Repúblicada al abismo, a un atolladero y a un laberinto sin salida. Del que no se puede salir, sino destruyendo a la propia República. Y ese parece ser el objetivo implícito en el inconsciente de una híperburguesía, la oligarquía tecnológica, que está dispuesta a todo para seguir desarrollando la acumulación ampliada de capital, por la vía especulativa y financiera, que sólo se puede sostener, para tal efecto, por medio del ejercicio de la violencia desbocada, de la descomunal violencia que deriva en crimen de lesa humanidad.
Por otra parte, no parece cierto que todo esto sea una contingencia. De cierta manera parece algo planificado, como formando parte de las teorías de la conspiración, por lo tanto, se trataría de una conspiración en curso. Hace tiempo dijimos que no creemos en las teorías de la conspiración, que no somos partidarios ni creemos que ayuda a explicar la problemática genealógica del poder. Lo que no niega que haya conspiraciones, pero éstas no explican las dinámicas moleculares sociales, tampoco las dinámicas molares e institucionales. Hay que buscar la explicación en las estructuras inherentes a estas dinámicas. La explicación de lo que sucede se encuentra en la maraña y complejidad de estas dinámicas sociales. Sin embargo, como dijimos, que no se descarta, de todas maneras, la conspiración, como parte de la complejidad social, política, económica y cultural; hay conspiraciones, empero son uno de los tantos factores intervinientes en el campo de fuerzas. En este caso, el presidente bizarro y su entorno, sobre todo sus dispositivos de inteligencia y sus aparatos de conspiración, buscan precisamente desatar el caos, provocar una excusa para señalar una insurrección y aplicar un dispositivo jurídico político, que se encuentra en el contexto de la enmiendas.
Para optar por otra figura ilustrativa, podemos decir metafóricamente que el presidente bizarro de la híperpotencia parece una fiera herida, perseguida y sitiada, acorralada, por eso actúa con aparente fiereza, aunque en el fondo sea miedo, hasta terror. Obviamente no se trata de una fiera, sino de un hombre atrapado en el laberinto de sus contradicciones. Un sujeto enajenado que responde a su conciencia desdichada, es decir, siendo un sujeto desgarrado por sus propias contradicciones, disimuladas por espectaculares intervenciones, teatrales e histriónicas. Se trata de un presidente que ha hecho su riqueza con fraudes, con especulaciones, además de inflar tramposamente la valorización de sus bienes inmobiliarios. Se trata de un hombre acostumbrado a la trampa, que cree que el mundo se mueve por coerciones múltiples. Hay que decirlo, que tampoco lo que es y lo que hace está tan lejos de otros hombres, que disimulan mejor sus propios recónditos prejuicios supremacistas y racistas, que corresponden a complejos ateridos y a traumas de una burguesía mafiosa.
Se ha caracterizado a la actuación represiva de ICE con el fascismo, incluso se lo ha comparado con la Gestapo nazi. Ciertamente hay analogías en lo que respecta a la afectación a los derechos humanos, a los derechos civiles y políticos, al comportamiento inhumano. También si puede hacer comparaciones en lo que respecta a la composición de una clase media no formada ni culta, sino todo lo contrario, una clase y media resentida, frustrada, llena de prejuicios ultraconservadores. Se dice incluso que muchos funcionarios armados de ICE son partidarios de Trump, supremacistas y racistas, como los que tomaron el Congreso, cuando fueron convocados a hacerlo por el mismísimo presidente, al culminar su primera gestión de gobierno. Quien decía que le habían robado las elecciones los demócratas recurriendo al fraude. Algo que nunca pudo demostrar, sino que formó parte de su delirantes declaraciones acumuladas, como de un anecdotario insólito y extravagante. Hay analogías, como se puede ver, sin embargo, hay que situar lo que ocurre en cada uno de sus contextos histórico, políticos, económicos, sociales y culturales.
En ensayos anteriores dijimos qué el fenómeno fascista y el fenómeno del nazismo, no solamente corresponden a la crisis social y cultural desatada entre las dos guerras mundiales, sino que adquieren características propiamente nacionales. Lo de la ideología populista que movilizó clases medias revanchistas, lo de la ideología supremacista que jerarquizó a las “raza alemana” como superior, corresponden al periodo de crisis económica mundial, particularmente europea y a la depresión económica, social y cultural, en los ambientes italianos y alemanes, ámbitos políticos de dos países perdedores de la Primera Guerra Mundial. Hannah Arendt caracterizó a estos regímenes como totalitarios, simétricamente opuestos a otro régimen totalitario, como el estalinista que se daba lugar en la URSS. En consecuencia, debemos partir de esta caracterización principal, que comparten estos regímenes del totalitarismo simétrico, son regímenes del despotismo moderno. Asimismo, como lo hemos dicho en distintos ensayos y exposiciones, podemos caracterizar a ciertos regímenes, que se dan durante el siglo XXI, como marcados por una tendencia muy clara hacia el totalitarismo. Este vendría a ser un fenómeno político y cultural de la modernidad tardía, que tiene problemas de legitimación, que tiene problemas ideológicos, que tiene que atender una crisis económica estructural, una crisis congénita y orgánica del capitalismo.
Por otra parte, dijimos que estos regímenes totalitarios tienen que ser también vinculados al momento de emergencia del sistema mundo capitalista como sistema global, es decir, sobre la base y el sustrato de la conquista y colonización del continente de Abya Yala. Que el primer genocidio de la modernidad comienza, en gran escala, en todo el continente con la conquista y la colonización. Esta es una herencia del colonialismo europeo, que se va a transmitir al imperialismo europeo y, después, al imperialismo estadounidense norteamericano. Por lo tanto, se trata de fenómenos políticos y culturales relativos a las civilización moderna. Aunque también, como dijimos, la modernidad da lugar a la ilustración y al iluminismo, partiendo de los desplazamientos culturales y estéticos del renacimiento. Este es el substrato cultural de la crítica, de la crítica filosófica y de la crítica epistemológica, también de la crítica de la economía política. Por lo tanto, podemos ver que la experiencia de la modernidad se mueve en composiciones culturales altamente contradictorias, agobiadas por sus propios dilemas. En su composición, hay algo que tiene que ver con el impulso mismo del renacimiento, de la ilustración y del iluminismo, sin embargo, también tiene que ver con la reacción conservadora al renacimiento, a la ilustración y al iluminismo, que consiste en la apología romántica de la sociedades medievales y monárquicas. Después tiene que ver con la circunscripción esquemática al entendimiento reducido de la modernidad, tomado como fenómeno económico, basado en el crecimiento y en el desarrollo.
El economicismo en boga es ya una reducción y un vaciamiento de la modernidad, circunscrito a sus reductos más simples, cosificados y de contabilidad cuantitativa aritmética. La economía clásica y la economía neoclásica forman parte de estas reducciones, a pesar de los aportes críticos en el primer caso y marginalista en el segundo caso. El neoliberalismo no es otra cosa que una reducción en la reducción misma economicista, con pretensiones técnicas, que solamente se quedan en el uso acotado de la estadística y en la reducción fetichista de la técnica instrumental, minimizada a sus recursos más aritméticos, restringida a un industrialismo despojado de cultura, sin llegar a abarcar el aporte de una ciencia basada en la teoría de las probabilidades y en la teoría de los grandes números, sin llegar a comprender que la tecnología es un fenómeno cultural.
A lo que asistimos con el fenómeno bizarro de las gestiones de gobierno de Donald Trump no es exactamente a un neoliberalismo retornado, tampoco reforzado, sino a un neoconservadurismo altamente proteccionista en economía, reducido a una supuesta defensa de la industria nacional, aunque lo hacen de una manera arancelaria, continuando, además, con la desmotivación de la desindustrialización. Se trata de un retorno al oscurantismo en pleno siglo XXI. ¿Qué hay detrás de todo esto?
Un presidente bizarro, que vocifera, delira, que está mal informado y es notoriamente inculto, que despotrica, que expresa sin tapujos el apego al despropósito de un imperialismo anacrónico retornado, no es otra cosa que un gran espectáculo bizarro, en plena clausura del sistema mundo capitalista, en pleno crepúsculo de la civilización moderna. Lo que hay que tratar de entrever es la estructura de poder que maneja los hilos de esta descomposición global.
Lo hemos dicho, se trata del híperburguesía que domina el mundo, de la oligarquía tecnológica, que se basa en la apropiación descomunal del intelecto general, de la ciencia y de la tecnología que pertenecen a la humanidad, lo hace de una manera especulativa, obteniendo grandes ganancias por el monopolio que ostenta de la tecnología de punta de la informática, de cibernética y de los medios de comunicación globales. Una híperburguesía y una oligarquía tecnológica sin escrúpulos, altamente aislada del mundo, más bien separada como oasis artificial y fortaleza militarizada, una casta megalómana que contra el mundo, apunta a gobernar sola el mundo, en el desierto de la realidad cruda, dejado como herencia maldita por la crisis ecológica y el genocidio expansivo.
Podemos decir, metafóricamente, que estamos ante la marcha frenética de los jinetes del apocalipsis. No se trata de la premonición de Friedrich Nietzsche sobre el mismo extremo nihilista del último hombre, para pasar al superhombre. Anotando que el superhombre es, más bien, estético, que tiene alas en los pies, que inventa valores. De ninguna manera, el esteriotipo de «superhombre» imaginado por los nazis, vuelto a imaginar por la ideología supremacista contemporánea, no es el superhombre. ¿Si no es el superhombre, qué es? Es la desaparición misma de toda humanidad, la cosificación misma de los seres humanos, el vaciamiento cultural mismo de la modernidad, convertida ahora en una competencia circulatoria de promesas algorítmicas. Se trata de una decadencia, no solamente extrema, sino demoledora, sin perspectivas, sin horizontes con ejecutantes que han dejado de ser humanos y son solamente la personificación mecánica de la mediocridad elevada a la enésima potencia.
Estados Unidos de Norteamérica se encuentran al borde de la guerra civil. Ocurre como si la anterior guerra civil no hubiera sido resuelta del todo. Que los derrotados de aquella guerra civil retornan para vengarse. Los esclavistas, los supremacistas, los hacendados y latifundistas algodoneros. Figurativamente, esta es una impresión adecuada, sin embargo, incompleta. Por lo de que la historia no se repite dos veces, sino que una es tragedia y la otra es farsa. Se trata de la experiencia límite de bordear la guerra civil latente, en plena tercera década del siglo XXI. Una guerra civil no entre el norte y el sur, sino entre un superestado, controlado por la hiperburguesía y la oligarquía tecnológica, contra el mismísimo pueblo estadounidense norteamericano, además de estar ya contra todos los pueblos y sociedades del mundo, amenazados con el exterminio.
Es una guerra civil contra sus propios orígenes democráticos, hablando de la Constitución política de los Estados Unidos. Entonces una guerra civil contra la propia Constitución de la República. Se trata del desborde delirante de los que han venido manejando la historia de los Estados Unidos de Norteamérica, a partir del manejo de hilos ocultos, tejiendo una estructura de poder basada en violencias minuciosas, una verdadera genealogía de mafias.
Publicado primero en: radaraul.wordpress.com/2026/01/27/genealogia-de-la-violencia-en-el-crepusculo-de-la-hiperpotencia-hipertrofiada-en-decadencia


