"Aquí es útil el desplazamiento que propone Evgeny Morozov, que sostiene que la izquierda no puede limitarse a regular la tecnología existente —a exigir transparencia algorítmica, límites legales y control de los sesgos—, porque eso deja intactas las preguntas de fondo. Es decir, quién es dueño de la infraestructura, para qué se la diseña y qué necesidades reconoce como legítimas. La disputa no es por un mejor control de estas herramientas, sino por el sentido mismo de lo que se construye. Frente a lo que él define como “solucionismo tecnológico”, que traduce todo problema social en un problema técnico con dueño privado, se trata de recuperar la pregunta por los fines, que el solucionismo da por saldada, como si el rumbo del desarrollo técnico fuera un dato y no una disputa."
"Como hemos dicho, en contraste dramático, es el costo social donde se manifestó el problema, regenerando la crisis social. La crítica no es que no baje la inflación, sino a qué costo, además de si la receta se vuelve procíclica. Las políticas de ajuste estructural del FMI produjeron más hambre, estallando disturbios, los beneficios se repartieron desproporcionadamente a favor de los más pudientes, mientras que los más pobres en ocasiones se hundían aún más en la miseria. La carta de la sociedad civil advierte al FMI que abandone la premisa equivocada de que la austeridad resolverá los desafíos, señala que estos programas alimentan la desigualdad y trasladan el costo del ajuste a las poblaciones vulnerables. En los años ochenta, sus programas de ajuste estructural fueron señalados como responsables de recesiones más profundas, además de mayor pobreza en varios países. Los costes económicos y sociales fueron muy elevados. "
"Lo que le depara el futuro a los vasallos, es convertirse en pequeños y frágiles Estados con economías primario-exportadoras, siendo irrelevantes desde el punto de vista geoeconómico y alejados de las grandes cuestiones mundiales, justamente cuando vivimos el más importante cambio geopolítico en mucho tiempo, sumado a una desastrosa crisis civilizatoria. Sólo Brasil, que es el único país que por su tamaño y su PIB, tiene una proyección más allá de la región, parece en condiciones de ponerle límites al imperio, aunque sigue profundizando su deriva extractivista neoliberal. Por eso, estima Fiori, Trump impone aranceles a Brasilia como forma de apoyar a Bolsonaro contra Lula en las elecciones presidenciales de octubre. Ante este panorama, las izquierdas y los movimientos populares no han discutido hasta el momento, con la notable excepción del zapatismo, cómo enfrentar la dura y pura dominación que ya comenzó a desplegarse. Sólo la denuncia no tiene mayor utilidad, como lo enseña el caso de Cuba que apenas atina de criticar el bloqueo (criminal, por cierto), pero no puede ir más allá de solicitar ayuda y solidaridad. Sólo concentrarse en el terreno electoral, tampoco puedo ofrecer alternativas ante capitalismo."
" Entre los desafíos que conllevan un acuerdo de este tipo, Sutherland indicó que Venezuela necesita otro tipo de enfoque en las autoridades para evitar que la entrada de capitales genere distorsiones. “Para un gobierno acostumbrado a gastar a manos llenas y a recibir ingresos por exportaciones, eso (las inversiones) sería agua: se lo gastarían en nada y no repercutiría para la población más desfavorecida”, advirtió. Según dijo, son necesarias “nuevas instituciones económicas y nuevas reglas, pueda cambiar la estructura monetaria, política y cambiaria de la nación”, para no seguir el camino de microdevaluaciones y emisión de dinero sin respaldo.
“Si no, no importa la cantidad de dinero que entre, se va a licuar”, dijo.
El economista destacó también que hay un déficit de talento, luego del éxodo migratorio en el que más de 7 millones de venezolanos salieron del país. “En su mayoría fueron profesionales y técnicos de entre 25 y 55 años. El bono demográfico se cortó por completo y hay una severa escasez de mano de obra. Es bastante difícil atraer a venezolanos que están trabajando en otras partes del mundo”, dijo Sutherland. “Realmente no hay el personal adecuado para eso, y el que hay es muy poco en cuanto a número, o está avejentado, o es demasiado joven y le falta experiencia. Venezuela exportó millones de trabajadores con posgrados, con experiencia y con trabajo en varias trasnacionales. Eso toma tiempo formarlo”, lamentó.
"Las nuevas derechas no constituyen un bloque homogéneo, sino que presentan modelos de organización económica y política diferenciados. El caso de Javier Milei (Argentina) expresa un libertarismo radical de inspiración anarcocapitalista, que postula la reducción total del Estado y el fomento único de la empresa privada. Nayib Bukele (El Salvador) representa un modelo de capitalismo centralizado y autoritario, donde la seguridad pública legitima una concentración significativa del poder. En esa derecha radical también estarían Jair Bolsonaro (Brasil), José Antonio Kast (Chile), Keiko Fujimori (Perú) y Abelardo de la Espriella (Colombia). En República Dominicana Luis Abinader encarna la derecha convencional (en la que igualmente entrarían Santiago Peña en Paraguay y Rodrigo Paz en Bolivia), que sostiene un capitalismo tecnocrático e institucional, orientado a la estabilidad macroeconómica y la gestión eficiente."
"En los días, semanas y meses siguientes Estados Unidos ha mostrado cómo asumió el control y gobierno de Venezuela, comenzando con el respaldo claro a que Rodríguez, la vicepresidenta designada por Maduro, asumiese la jefatura del Estado, y cómo las petroleras estadounidenses han comenzado a beneficiarse. Rodríguez ocupa el cargo por tiempo indefinido después de que el Tribunal Supremo de Justicia -en Venezuela todos los poderes están en manos del oficialismo- declaró la “ausencia forzosa” de Maduro, una figura inexistente en la Constitución, que solo contempla faltas temporales del gobernante por un lapso máximo de seis meses, que se cumplen el 3 de julio. Si se declarase la falta absoluta de Maduro, deberían convocarse elecciones, en las que muy seguramente triunfaría la líder de la oposición María Corina Machado, Nobel de la Paz 2025, lo que claramente no quiere Trump, al menos por ahora, mientras muestra y maneja a Venezuela como trofeo de guerra.
"Con matices, hay una continuidad histórica entre las ideas políticas y económicas del presidente electo y las que instalaron mediante golpes de Estado las dictaduras cívico-militares del Cono Sur. Una relación semejante a la que mantuvo Israel en la segunda mitad del siglo XX con personajes siniestros como Videla, Pinochet y otros dictadores de la región. El estado que hoy gobierna Netanyahu fue proveedor de armas e inteligencia en el marco del Plan Cóndor que se extendió por América Latina bajo la tutela de Estados Unidos.
Centroamérica padeció la presencia del sionismo en Guatemala. Las revelaciones históricas sobre el genocidio cometido en ese país contra los mayas y pueblos originarios en general, involucran a Israel en el suministro de armas, asesores militares y tácticas de contrainsurgencia. Eran tiempos del dictador Efraín Ríos Montt en la nación centroamericana y del general Ariel Sharon como ministro de Defensa de Israel."
"Otro mecanismo de intervención se desarrolla en el ámbito mediático, especialmente a través de redes sociales como Instagram, Facebook, TikTok y X. Estas plataformas son extremadamente populares en Brasil, uno de los países con mayor conectividad del mundo, y cumplen un papel central en el consumo de información, el entretenimiento, la comunicación cotidiana y la disputa política. Usando en ello las comunidades evangélicas ligadas al sionismo. Resulta evidente que la pérdida de capacidad de los Estados latinoamericanos —entre ellos Brasil— para regular y proteger su espacio mediático los vuelve más vulnerables a la manipulación externa. La alta popularidad de las plataformas digitales estadounidenses y la rápida circulación de narrativas opositoras han abierto un debate global sobre la soberanía digital. Más que una pérdida absoluta de control, lo que existe es una tensión creciente entre la regulación de los países latinoamericanos, el poder de las grandes empresas tecnológicas y las estrategias de influencia externa."
"En esa operación, como escribió Gilbert Achcar, hay una especie de «blanqueamiento» de los judíos, en el sentido de una reubicación simbólica. Los judíos, que para el antisemitismo europeo habían sido construidos durante décadas como un cuerpo extraño a la nación —orientales, cosmopolitas, racialmente ajenos, portadores de una amenaza disolvente—, hoy son incorporados por parte de las nuevas derechas como parte y vanguardia de Occidente. No se trata solo de un cambio de imagen, sino de una reorganización del mapa de enemigos: los judíos dejan de ocupar, al menos en el discurso oficial de esas derechas, el lugar del otro interior que corrompe a la civilización, y ese lugar pasa a ser ocupado por musulmanes, árabes y migrantes. Para hacer posible esa operación, la extrema derecha necesita construir una articulación que no era evidente: la «civilización judeocristiana»."
"A la derecha mexicana yo ya la considero un instrumento de Estados Unidos más que un componente del país. No lo digo con regocijo porque pienso que es grave que no tengamos una oposición con sentido de nación, que debería estar condenando la embestida intervencionista internacional, porque no es nada más de Estados Unidos. Hay toda una concertación para desprestigiar el proyecto en el que está metido México, en el que participan Trump y Marco Rubio, pero también Ayuso y Milei. Bukele también está ahí ladrando."
"“Cuando Euroclear acepta bonos chinos como garantía, significa que esos bonos son tratados como equivalentes al efectivo líquido. Significa que son lo suficientemente fiables como para respaldar transacciones internacionales, lo que implica que la infraestructura financiera global incorporará deuda china en su núcleo operativo” ... “Hay una razón por la que los bonos chinos se están volviendo atractivos para los inversores internacionales, y va más allá de la geopolítica o de los flujos comerciales. Se reduce a un hecho fundamental: China dispone de más de 50 billones de dólares en depósitos bancarios. Eso es más que las tenencias bancarias combinadas de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón. Y eso crea algo que todo mercado de bonos necesita para funcionar correctamente: una base profunda y fiable de compradores nacionales; es decir, ciudadanos locales comprando deuda de su propio país”.
"Podría decirse, con una referencia aparentemente lejana pero esclarecedora, que la hegemonía se asemeja al principio taoísta de wu wei, «actuar sin actuar». No en el sentido de inacción, sino como una fuerza que opera con mayor profundidad cuanto menos parece una imposición. La hegemonía no se proclama, sucede; no se decreta, se asienta; no se impone a las instituciones, sino que penetra en el sentido común. Cuando es auténtica, no necesita gritar su nombre: se convierte en el lenguaje a través del cual incluso los adversarios se ven obligados a hablar. Por eso la cultura no puede producirse como un plan quinquenal de nombramientos. Por supuesto, las instituciones importan: escuelas, universidades, televisión pública, museos, cine, editoriales, festivales. Pero solo pueden amplificar una fuerza cultural ya existente."
"tampoco se puede homogenizar a los diversos “gobiernos progresistas”, porque entre ellos hay diversos matices económicos, sociales y políticos, y algunos de ellos devinieron en regímenes de carácter dictatoriales como los de Ortega y Maduro, sin embargo, se pueden atribuir como rasgos ideológicos principales de estos gobiernos: la crítica del liberalismo, el rol central del Estado en la economía, la redistribución del ingreso y programas sociales, soberanía nacional y antimperialismo, integración regional autónoma, reconocimiento de identidades históricamente excluidas y la democracia "participativa". Pero mientras esas políticas se proclamaban teóricamente, la praxis política con la que se conducían la mayoría de dichos gobiernos era diferente, y desembocaron a lo sumo en un débil reformismo y muchos de ellos barnizaron el propio sistema, coadyuvaron al establecimiento de un modelo extractivista-neoliberal y tuvieron estilos de gobierno autoritario con rasgos totalitarios y una fuerte corrupción."
"Hay además un dato estructural: la suma de Cepeda (41 %) y los candidatos de centro y centroizquierda parece ser mayor que la diferencia que lo separa de De la Espriella. Los análisis coinciden en que los más de tres millones de votos ubicados entre el centro y candidaturas no alineadas con la derecha serán decisivos."
"El miedo que produjo el ascenso en las encuestas de la nueva derecha, en cabeza de Abelardo de la Espriella, con ese acento populista y radical, empujaron el agrupamiento de toda la izquierda. Este lunes, el candidato presidencial Carlos Caicedo, con influencia importante en la costa Caribe, anunció su adhesión a Cepeda. Y Roy Barreras, en una rueda de prensa, confirmó que acompañaría en segunda vuelta al candidato del Pacto Histórico. Al tiempo, los duros ataques de la campaña de Abelardo de la Espriella a Paloma Valencia y, en especial, a Juan Daniel Oviedo, su fórmula vicepresidencial, por su acomodo en posiciones de centro, lo mismo que la explotación del miedo a Petro y a la continuidad de la izquierda, surtieron un gran efecto y los seguidores radicales del uribismo migraron hacia la campaña de Abelardo. Y en esa polarización tomó vuelo el voto útil y entonces muchos seguidores del centro decidieron marchar hacia el bloque progresista o acompañar a la derecha radical desde la primera vuelta."