"En el Ecuador la proporción es inversa: el Museo Nacional costaría más de 5 veces el presupuesto del viceministerio de cultura (restos del fagocitado ministerio de cultura), que se ha reducido en cerca del 60% en los últimos años, mientras el fomento de artistas, gestores y proyectos de patrimonio reposa en su totalidad en el fondo de fomento creado por la Ley Orgánica de Cultura de 2016 como un porcentaje de las operaciones del BDE, los mismos que se reducen cada año por falta de gestión pública. Si siguiéramos la receta de compararnos con las políticas públicas que acogen esas obras monumentales en su proporción presupuestaria, deberíamos tener al menos unos 200 millones de presupuesto anual en el viceministerio de cultura, y la verdad es que no llega ni a los 20 millones."