Cuando sigues el comportamiento que han tenido las redes sociales en Cuba en los últimos tiempos y tomas en cuenta los mecanismos de influencia subjetiva que han estado utilizando en la guerra comunicacional contra nuestro país, el S.O.S., el llamado a un corredor humanitario y la subida de tono con la viralizacion de un reclamo de intervención humanitaria, eran previsibles.
No se trata de “ayudar” a Haití (en los hechos, las promesas de donaciones se han hecho efectivas en una mínima parte) sino de respetar a su pueblo (entre otras cosas que sea el pueblo haitiano y no la OEA y la ONU quien elija a las autoridades haitianas) de devolverle lo que es posible devolver de todo lo que se le ha despojado en 500 años.
El Comité de Solidaridad Furukawa Nunca Más y la Asociación Sindical de Trabajadores Agrícolas, Bananeros y Campesinos (ASTAC), dos historias de trabajadores agrícolas, que han tocado el corazón del régimen de dominación y/o explotación laboral en el campo, la tierra y el derecho a la libre organización en la agroindustria.