06 de octubre 2026
Durante el mes de septiembre pasado, se desarrolló la agenda conmemorativa del “Quinto Río”, una de cuyas acciones fue la realización de la gran marcha conmemorativa llevada a efecto el 16 de septiembre de 2026.
Dicha agenda conmemorativa fue elaborada colectivamente por consenso en las asambleas ciudadanas de representantes de todas las organizaciones defensoras del agua y ejecutada con participación democrática.
Para evaluar la conmemoración del “Quinto Río”, se debe partir considerando, la diferencia entre las coyunturas políticas de los años 2025 y de 2026.
En el año 2025, el ambiente social se tensionó y se agitó con la expedición de las leyes orgánicas de Solidaridad, Integridad Pública, Fortalecimiento de las Áreas Protegidas y de Inteligencia, que fueron cuestionadas por importantes sectores sociales por atropellar derechos fundamentales, lo que motivó demandas de inconstitucionalidad que fueron admitidas por la Corte Constitucional (CC) con suspensión provisional de algunos artículos de dichas leyes, lo que llevó a una reacción del gobierno organizando marchas de rechazo en contra de la CC donde se exhibieron los rostros de los jueces como si fuesen delincuentes.
Por otra parte, el gobierno aceleró el trámite para la fase de explotación de varios proyectos mineros, como Loma Larga, Las Naves y Las Pampas-Palo Quemado, lo que generó más conflictividad. Con esta mira, el 31 de octubre del 2024, día declarado de descanso obligatorio, se simuló la consulta ambiental del proyecto minero Loma Larga (Quimsacocha) utilizando a tres grupitos de campesinos, y luego el 11 de enero del 2025, se inventó la consulta previa a la Comunidad de Escaleras, cuyos “resultados” se anunciaron el 19 de mayo de 2025.
A esta situación ya caldeada, se sumaron las lamentables e irresponsables declaraciones de la exministra de ambiente, I. Manzano referidas a ETAPA EP, luego, el 23 de junio de 2025, se expidió la licencia ambiental para la fase de explotación minera del proyecto Loma Larga y posteriormente se dictó el D. E. 126 del 12 de septiembre de 2025, que eliminó el subsidio al diésel, lo que desató más reacciones sociales.
En este escenario, el 16 de septiembre de 2025, se realizó la Marcha por la Defensa del Agua de Cuenca, que el pueblo la bautizó como el “Quinto Río”, todo a pesar de que el gobierno dictó otro estado de excepción.
Al gobierno no le quedó otro camino que, en fecha 3 de octubre de 2025, revocar la licencia ambiental que había concedido a favor de la empresa minera DPM para la fase de explotación minera del proyecto Loma Larga.
En cambio, la coyuntura del año 2026 se caracteriza por estar en marcha el proceso de elecciones seccionales y del CPCCS y la agudización del proyecto autoritario extractivista del gobierno con una estrategia basada en la utilización del miedo, la seguridad, el populismo penal, la militarización de la sociedad y el asocio militar con EE. UU. para acciones “antiterroristas” en el territorio nacional.
Como antecedente, se debe recordar que después del revés político, sufrido por el régimen en la consulta popular del 16 de noviembre del 2025, el gobierno antes que enmendar su conducta política, continuó en la línea del autoritarismo, maltrato a indígenas y campesinos, división y cooptación de organizaciones gremiales, concentración de poder, persecución política judicializada a dirigentes sociales y justicia selectiva, administración pública centralista e inequidad en el tratamiento de necesidades provinciales, estado de excepción y de propaganda permanentes, manejo electorero de bonos, aperturismo minero y desobediencia de consultas populares.
El 2 de marzo del 2026, se promulgó la Ley Orgánica para el Fortalecimiento de los Sectores Estratégicos de Minería y Energía, en la que se establecen clústeres mineros y áreas mineras militarizadas, y posteriormente se impone un nuevo estado de excepción mediante D. E. 423 del 16 de junio del 2026, por grave conmoción interna en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo, Sucumbíos y Azuay, y en los cantones La Maná, Las Naves y La Troncal, por 60 días con suspensión, de los derechos a la inviolabilidad de domicilio e inviolabilidad de correspondencia.
Luego el 18 de junio del 2026 se dicta el D.E 424 relacionado con la permanencia de tropas extranjeras en territorio nacional, se reconoce nuevamente un conflicto armado interno, se autoriza la cooperación internacional en materia de seguridad, concede inmunidad al personal extranjero que participe en operaciones, en el marco del conflicto armado interno, y faculta al Presidente para conceder indultos, rebajar o conmutar penas a miembros de las FF. AA., Policía Nacional y civiles que participen en acciones para enfrentar el conflicto armado interno.
Luego, mediante D.E. 498 del 15 de septiembre de 2026, se impone otro estado de excepción por 60 días en las provincias de El Oro, Esmeraldas, Guayas, Los Ríos, Manabí, Pichincha, Santa Elena y Santo Domingo y los cantones Camilo Ponce Enríquez, Las Naves y La Maná; y, toque de queda en Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro.
A pesar de esta coyuntura muy difícil y compleja, el desarrollo de la marcha conmemorativa del “Quinto Río” fue todo un éxito, con aproximadamente más de cincuenta mil ciudadanos participantes, evidenciándose la consolidación de la conciencia social ambientalista de Cuenca y una demostración de que se está en permanente alerta. La marcha pudo ser más gigantesca, pero algunos ciudadanos consideraron que el acto público podía ser aprovechado por ciertos candidatos a elecciones, cosa que no ocurrió, y algún intento velado, fue neutralizado por el torrente ciudadano.
El “Quinto Río” de Cuenca, originándose en las luchas indígenas y campesinas por la defensa del agua, ha sido engrosado y fortalecido por la población urbana, constituyéndose hoy en un patrimonio social, político y cultural del cantón Cuenca, profundamente enraizado en la conciencia social de todos sus habitantes, por lo que es vano pretender darle un sello político partidista o pretender que se lo incluya, absorba o subsuma en algún movimiento o frente nacional.
Otra cosa es que, el “Quinto Río”, sea un ejemplo a seguir para defender bienes y objetivos comunes, y para ello hay que considerar las propias particularidades naturales, históricas y culturales de cada territorio.
En fin, el “Quinto Río” siendo una manifestación social local, tiene una proyección provincial, regional, nacional y global, porque expresa la lucha de los pueblos por preservar el agua, la naturaleza y la vida, en un mundo donde se agudizan las consecuencias de la contaminación ambiental y la depredación de selvas vírgenes, humedales, bosques, páramos, manglares y más ecosistemas frágiles.


