"las exportaciones de oro han crecido exponencialmente. El año 2024 se estima que Ecuador exportó unos 5 mil millones de dólares en oro: 1.170 millones del proyecto minero Fruta del Norte, 1.300 millones a través de unas 59 personas sin registros en el SRI2, el resto no tiene una trazabilidad clara. Un dato no actual, pero decidor: en el 2019 Ecuador reportó que se exportaron a China 76 millones de dólares en oro, mientras que el país asiático registró el ingreso de 339 millones, es decir que 263 millones salieron clandestinamente sin que se haya establecido cómo.3 Lo cierto es que los envíos no son verificados con procedimientos técnicos por el personal de aduanas, ni de la Arcom. Las dimensiones que ha alcanzado la minería ilegal, ya sea como un vehículo para lavar el dinero proveniente del narcotráfico o como una línea de negocio por sí sola han escalado a tal nivel que al menos, más de la mitad de las exportaciones totales de oro del Ecuador provienen de actividades mineras fuera de la ley. El Instituto Peruano de Economía IPE (2024) y el Global Initiative Against Transnational Organized Crime (2016) estimaban que entre el 70% y el 77% del oro que exporta Ecuador tiene como origen la minería ilegal mientras que la Cámara de Minería del Ecuador y las FFAA sitúan la cifra en el 67%.5"
"...cobijada en un tratado de libre comercio, que bien sabemos no es libre y tampoco solo de comercio, se quiere abrir aún más la puerta al extractivismo minero en nuestro país. Un empeño que recibe soportes en la política económica que norma la gestión del gobierno de Noboa, sumiso a las condiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que actúa como “Caballo de Troya” de los intereses del capitalismo metropolitano, sean empresariales, financieros o tecnológicos. Así, disfrazándolos de un enfoque inclusivo y de modernidad, a más del pantanoso terreno del mal llamado libre comercio, entre otros tantos temas, se limita la autonomía del Estado en lo que refiere a las compras públicas y a las patentes de medicinas, se atropella los conocimientos ancestrales, se establecen normas laborales y ambientales que apuntalan el fin último: mantener a nuestros países como economías primario exportadoras, sacrificando no solo la Naturaleza y las comunidades, sino, además, la posibilidad de la construcción de otro tipo de economías, es decir de sociedades más autónomas y libres, sustentadas en equidades sociales y ecológicas."
"Hoy no puede afirmarse seriamente que de ello surgirán de forma mecánica nuevo derecho positivo, cambios jurisprudenciales o una práctica administrativa distinta. Su resonancia deberá observarse en referencias judiciales, cambios de práctica administrativa o incorporaciones a materiales legislativos y regulatorios. También puede expresarse en la difusión social de sus mensajes y en su capacidad para alimentar nuevos procesos de deliberación. Solo entonces podrá determinarse en qué medida este espacio se transforma en desarrollo jurídico en sentido más estricto y práctico. A esta lectura se añade una dimensión política: la ampliación de los marcos jurídicos suele requerir procesos sociales y políticos capaces de superar resistencias institucionales y abrir nuevas posibilidades normativas."
"cualquiera que sea la suerte de las empresas de IA de EE.UU., el pronóstico de que “La IA viene por nuestros trabajos” ha llegado casi a un nivel de coro. Hay voces serias, como las del reconocido historiador Yuval Harari, que creen que esto no es una exageración, por lo que es preciso prestar atención a los impactos en el sector laboral. Ignorarlo podría ser costoso, porque si los pronósticos de desplazamiento laboral son correctos, la vida en América Latina parece destinada a ser más precaria aún. Hay señales desde el exterior que nos deben preocupar. Según el banco de inversiones estadounidense, Goldman Sachs,[12] en los Estados Unidos unos 15 millones de empleos podrían desaparecer en la próxima década, lo que representa un 9% de la fuerza laboral. De esos empleos, los puestos de oficina de nivel inicial y las tareas administrativas básicas serían los más vulnerables, y los nuevos trabajadores correrían mayor riesgo que los actuales, complicando las posibilidades de los jóvenes recién graduados."
"la Amazonía no es únicamente un espacio de riqueza natural y cultural, también es un territorio donde convergen intereses económicos, ambientales y sociales vinculados con la explotación petrolera y minería, proyectos hidroeléctricos y de infraestructura, expansión agropecuaria, conservación de bosques, turismo, economías ilegales. Este cruce de intereses convierte a la región en un espacio de disputas sobre el uso del suelo, los recursos naturales y el territorio, pero también sobre el derecho a participar y decidir sobre el futuro de las comunidades y pueblos que lo habitan."
"Con un análisis de costo-beneficio extendido, en el tiempo y tomando en consideración todos los factores, desaparecen como humo las ventajas con las que la propaganda minera se cobija. Los cálculos sobre los ingresos fiscales que generaría la actividad son, en su mayoría, proyecciones de las propias empresas, no verificadas de forma independiente, ya que el contenido real de los yacimientos se desconoce con precisión en al menos el 90% de los casos. Como estrategia para atraer inversionistas y presionar a los países para aprobar proyectos mineros, las empresas generalmente publican cálculos y proyecciones sobredimensionados que, además, normalmente, no incorporan los costos ecológicos y sociales. Y cuando el país se vuelve dependiente de esos ingresos, siempre escasos, termina relegando sectores como la agricultura o el turismo, para luego tratar de enfrentar el colapso cuando el mineral -no renovable, al fin y al cabo - se agota… tal como sucede con el petróleo."
"Hoy la derecha fascista en el poder tiene como objetivo centrar la atención de estos sectores entreguistas en la modificación de una ley que posibilitaría a algunos mapuche vender o arrendar sus tierras principalmente a los empresarios forestales para así invisibilizar y cortar toda reacción cuando los militares emprendan incursiones contra las comunidades que ejercen un verdadero control territorial que para nosotros es la lucha principal."
"Según la escasa información de los medios de comunicación, el TLC entre Canadá y Ecuador, incluye un “Mecanismo de Solución de Controversias entre Inversores y Estados”, en inglés, “Investor-State Dispute Settlement” (ISDS), lo que ha sido corroborado por la Global Affairs Canadá , en su resumen de resultados negociados. Este tema relacionado con la suscripción y ratificación de tratados internacionales y el arbitraje internacional, debe ser analizado y confrontado en el marco de las disposiciones de la Constitución de la República del Ecuador (CRE) en vigencia. Al respecto, de conformidad con el Art. 418 la CRE, le corresponde al Presidente de la República suscribir o ratificar los tratados y otros instrumentos internacionales, debiendo informar de manera inmediata a la Asamblea Nacional de todos los tratados que suscriba, con indicación precisa de su carácter y contenido, y un tratado sólo podrá ser ratificado, para su posterior canje o depósito, diez días después de que la Asamblea haya sido notificada sobre el mismo."
"El informe de 105 páginas, titulado “Una alianza peligrosa: Abusos, preguntas sin respuesta y la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y Ecuador”, documenta graves violaciones de derechos humanos en una comunidad agrícola en la frontera entre Colombia y Ecuador, así como los ataques y la desaparición de pescadores en el mar, cerca de las Islas Galápagos. Cada incidente o bien implica directamente la cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y Ecuador o bien plantea serios interrogantes sobre su responsabilidad en lo ocurrido. En una operación que Estados Unidos describió como “conjunta”, soldados ecuatorianos torturaron y detuvieron arbitrariamente a cuatro trabajadores agrícolas y, posteriormente, quemaron y bombardearon una finca lechera. En otros incidentes, drones de origen desconocido atacaron dos embarcaciones pesqueras, hiriendo a varios tripulantes. Una tercera embarcación continúa desaparecida."
"Ante tal conjunto de circunstancias, los pueblos originarios son considerados estorbos o peligros por los Estados nacionales, que en la hora presente ejercen un racismo más abierto que nunca. Un clasismo descarado. Un autoritarismo sin contrapesos. En los países andinos y sobre todo el extremo sur se les persigue como “terroristas” cuando protestan o resisten. Lo que pretenden los Estados nacionales, y en el fondo real el capitalismo global, son los territorios de los pueblos, sus riquezas naturales. Sobre las amenazas cumplidas, y las pendientes, de desalojo, extraccionismo, manipulación religiosa y genocidio “blando”, les caen las afectaciones ambientales por el desquiciamiento global de un planeta hipercontaminado que se calienta, enfría, seca e inunda a escalas inusitadas. Los pueblos originarios y campesinos que viven todavía y resisten, desde el Polo Norte inuit hasta la Araucanía mapuche son la última barricada y la última frontera de la Madre Tierra, la Pachamama."
"asistimos con preocupación al fortalecimiento de un contexto geopolítico de imperialismo, colonialismo, dependencia y reprimarización, al que la disputa minera contribuye notablemente. Por un lado, corporaciones y estados centrales utilizan todos sus dispositivos económicos, diplomáticos y militares para apropiarse de los recursos que necesitan sus cadenas de valor, sin rubor alguno. Por el otro, gobiernos y élites de países periféricos se abonan crecientemente al extractivismo como vía de inserción internacional. El sector metálico, en consecuencia, contribuye a la consolidación de agendas violentas y de desestructuración política y social."
"En la Asamblea Nacional, está en trámite el proyecto de “Ley Orgánica Intercultural para el Manejo, Protección y Uso Sostenible de los Páramos y otros Ecosistemas de Altura”. Dada la trascendencia de la materia a regularse, es necesario desarrollar el más amplio debate social sobre este proyecto de ley, por lo que es necesario conocer sus aspectos principales, siendo este el objeto del presente artículo."
"Una civilización que sacrifica todo en nombre del crecimiento termina empobreciéndose espiritualmente. Una sociedad que mide el valor humano únicamente por la productividad termina destruyendo aquello que hace humana a la humanidad. El desafío de nuestro tiempo no consiste simplemente en regular la tecnología ni en redistribuir mejor la riqueza. El desafío es mucho más radical: recuperar la capacidad de vivir fuera de la lógica de la esclavitud interiorizada."
"En todos los casos, los ciclos de las potencias hegemónicas, desde que inician su carrera de disputa de la dominación global hasta que son sustituidas, pueden durar entre 150 a 180 años. Estas fases de ascenso-auge-caída de los hegemones no son leyes naturales determinísticas, pero es lo que tiende a suceder históricamente con mayor probabilidad. Y ahora no tendría porqué ser distinto. Ciertamente, también es plausible imaginar que el hegemón dominante logre revertir la decadencia y anular la competencia sistémica que le ofrece el hegemón emergente. La contingencia siempre está presente en los grandes procesos sociales. Pero, por lo que viene sucediendo hasta ahora con el neo-proteccionismo estadounidense, está claro que lo más probable es que continúe su decadencia."
"Otro mecanismo de intervención se desarrolla en el ámbito mediático, especialmente a través de redes sociales como Instagram, Facebook, TikTok y X. Estas plataformas son extremadamente populares en Brasil, uno de los países con mayor conectividad del mundo, y cumplen un papel central en el consumo de información, el entretenimiento, la comunicación cotidiana y la disputa política. Usando en ello las comunidades evangélicas ligadas al sionismo. Resulta evidente que la pérdida de capacidad de los Estados latinoamericanos —entre ellos Brasil— para regular y proteger su espacio mediático los vuelve más vulnerables a la manipulación externa. La alta popularidad de las plataformas digitales estadounidenses y la rápida circulación de narrativas opositoras han abierto un debate global sobre la soberanía digital. Más que una pérdida absoluta de control, lo que existe es una tensión creciente entre la regulación de los países latinoamericanos, el poder de las grandes empresas tecnológicas y las estrategias de influencia externa."