Los vientos dictatoriales han recorrido el Ecuador desde que Alberto Acosta Espinosa renunció a la Presidencia de la Asamblea Constituyente y cobardemente dio “un paso al costado” y permitió que Rafael Correa se convierta en un virtual dictador del país.
Los vientos dictatoriales han recorrido el Ecuador desde que Alberto Acosta Espinosa renunció a la Presidencia de la Asamblea Constituyente y cobardemente dio “un paso al costado” y permitió que Rafael Correa se convierta en un virtual dictador del país.