Por Carlos Terán Puente*

Al gobierno le salió una. Chiripazo, se diría en el juego de canicas en el recreo escolar.  Con la obvia intervención del ministerio del ramo, vetó entero el Código Orgánico de la Salud. La Asamblea Nacional aprobó este instrumento y esperaba, cuando más un veto parcial. Pensaron que era lo mejor que habían hecho. Seguro, fue su mejor esfuerzo.