Nota Antropológica
12 de mayo 2026
El investigador británico ha sostenido que el origen de los “Chicago Boys” no fue accidental. Según su análisis, Estados Unidos financió su formación durante la Guerra Fría y terminó impulsando el primer experimento neoliberal de gran escala tras el golpe de Pinochet
Por Redacción Nota Antropológica
David Harvey lleva décadas estudiando cómo el neoliberalismo terminó reorganizando economías, gobiernos y relaciones sociales en distintas partes del mundo. Pero cuando habla de Chile, suele detenerse en un episodio que considera especialmente significativo.
Un grupo de economistas jóvenes viajó desde Santiago hasta la Universidad de Chicago durante la década de 1950. A primera vista parecía un intercambio académico más. Sin embargo, Harvey ha planteado que detrás de ese programa existía una estrategia política mucho más amplia impulsada por Estados Unidos en plena Guerra Fría.
La intención probablemente era formando técnicos y economistas capaces de disputar influencia a las corrientes de izquierda que estaban creciendo en América Latina.
Años después, esos estudiantes serían conocidos como los “Chicago Boys”.
En Breve historia del neoliberalismo, Harvey explica que Washington financió la formación de economistas chilenos en Chicago como parte de una política orientada a contener ideas socialistas y modelos económicos donde el Estado tuviera un papel central. Al regresar a Chile, varios de ellos comenzaron ocupando espacios dentro de la Universidad Católica y construyendo relaciones con grupos empresariales opuestos a las reformas sociales.
Mientras eso ocurría, Chile atravesaba una creciente tensión política.
En 1970, Salvador Allende había llegado a la presidencia impulsando nacionalizaciones, ampliación del gasto social y mayor control estatal sobre sectores estratégicos como el cobre. Para empresarios chilenos y funcionarios estadounidenses, ese escenario podía interpretarse como una amenaza económica y geopolítica.
Harvey sostiene que la polarización fue aumentando rápidamente. Había inflación, desabasto, protestas y confrontación política constante. Estados Unidos, además, seguía observando a América Latina bajo la lógica de la disputa global contra el comunismo.
El 11 de septiembre de 1973 ocurrió el golpe militar encabezado por Augusto Pinochet.
A partir de ese momento, Harvey describe cómo la dictadura comenzó reprimiendo sindicatos, organizaciones sociales y partidos políticos, mientras otro proceso avanzaba dentro del aparato estatal. Los Chicago Boys empezaron entrando al gobierno militar.
Primero participaron como asesores económicos. Después terminaron controlando ministerios y organismos estratégicos.
Según Harvey, Chile terminó convirtiéndose en el primer gran laboratorio neoliberal contemporáneo.
Las medidas económicas comenzaron aplicándose rápidamente. Se privatizaron empresas públicas, se redujeron regulaciones estatales y se abrió la economía al capital extranjero. También se flexibilizó el mercado laboral y comenzó la privatización parcial de áreas como las pensiones.
Traducido a términos cotidianos, el proyecto consistía en reduciendo presencia estatal y dejando que el mercado organizara gran parte de la economía.
Harvey insiste en una contradicción que considera central dentro de la experiencia chilena. Mientras el discurso económico hablaba de libertad de mercado, el país estaba viviendo censura, persecución política y represión estatal.
Según su interpretación, esa combinación no fue casual. La dictadura probablemente facilitó la implementación de medidas económicas que habrían enfrentado fuerte resistencia en un contexto democrático.
Durante algunos años, el modelo chileno fue presentado internacionalmente como un caso exitoso. Crecieron exportaciones y aumentó inversión extranjera. Sin embargo, la crisis financiera de 1982 terminó golpeando severamente al país.
Quebraron bancos, aumentó el desempleo y el propio Estado terminó interviniendo para rescatar parte del sistema financiero. Harvey ha utilizado ese episodio para cuestionar uno de los argumentos centrales del neoliberalismo. Si el mercado debía autorregularse, ¿por qué el gobierno terminó salvándolo cuando apareció la crisis?
Pese a ello, la experiencia chilena siguió expandiendo influencia internacional.
Harvey explica que políticas similares aparecieron después en gobiernos como los de Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Reino Unido, impulsando privatizaciones, reducción del gasto público y debilitamiento sindical.
Cinco décadas después, el investigador británico sigue planteando que Chile no fue únicamente un experimento económico. También fue una transformación política y social impulsada desde redes internacionales de poder, organismos financieros y alianzas entre élites económicas.
Porque detrás de conceptos como “liberalización” o “modernización”, Harvey ha insistido en una pregunta mucho más simple. ¿Quién gana realmente cuando cambia un modelo económico?
Ahora que llegaste hasta aquí, vale la pena pensar algo. ¿Crees que las grandes decisiones económicas siguen tomándose lejos de la mayoría de las personas?
Fuente
Harvey, D. (2005) Breve historia del neoliberalismo. Madrid: Akal.


