El viernes 17 de julio, a través del decreto 1059, el gobierno nacional extendió la agonía de la Empresa de Medios Públicos. Hoy, su gerente, Edison Toro, anunció, mediante rueda de prensa, que “los medios públicos no desaparecerán”. Ésta que podría ser una buena noticia, vino acompañada de una segunda información: la optimización del personal de El Telégrafo, Pública FM y Ecuador TV. Entiéndase “optimización” como nuevo sinónimo de despidos. 

Por Mario Unda

Uno de los signos de estos tiempos es la guerra contra el trabajo. Y, la epidemia, con su secuela de temor, ansiedad y desesperación, les vino “como anillo al dedo” (la frase es de un alto funcionario gubernamental) para lanzar sobre las clases laboriosas los golpes salvajes y despiadados que la resistencia popular contuvo desde 1981.

Por Alfredo Espinosa Rodríguez* 

El Estado y sus representantes repudian a sus servidores públicos. Los hostigan todos los meses con despidos, estrés laboral, ataques a su autoestima, bajas de sueldos y atrasos en sus pagos.  No importa si estos ganan mucho o poco. Tampoco cuánto trabajan. Menos si son corruptos o no.  Hemos pasado de una época en la que se intentó transformar a los funcionarios estatales en militantes del partido de gobierno, a otra caracterizada por el desprecio de los ciudadanos –exteriorizado en redes sociales con insultos y generalidades canallescas– que los asocia como los únicos causantes del descalabro económico de la república.