Con la primavera de las movilizaciones latinoamericanas también se configuró el fascismo. Así como una cárcel se construye de varios materiales, el fascismo fue aliando los microfascismos existentes en las sociedades: élites y clases autoritarias, machismos, racismos, militarismos, violencias paramilitares, mafias, xenofobia, sectas religiosas ultraconservadoras, ignorancia y partidos de ultraderecha, con la consabida persecución ideológica y manipulación mediática de masas.