Por Milagros Aguirre* /Informe del CEP**

Ni la pandemia ni la crisis económica han sido obstáculo para quienes quieren gobernar este pequeño país del sur de América durante los próximos cuatro años. Las aspiraciones presidenciales son un disparate: 12 candidaturas admitidas y tres en trámite hasta la fecha de este informe. La campaña para las elecciones de febrero de 2021 será en condiciones peculiares: sin tarima ni multitudes o grandes concentraciones por la emergencia sanitaria y en un escenario de descontento social, corrupción y hastío, caldo de cultivo para la demagogia y el populismo. Todo indica que las redes sociales serán el caballo de la batalla en estas elecciones y que los candidatos echarán mano de ejércitos de trolls, las noticias falsas, cadenas de desprestigio y descalificación, memes y cadenas de mensajes por whatsapp. Se prevé mucha campaña sucia y menos debate de ideas y propuestas para sacar adelante al país.

Por Alfredo Espinosa Rodríguez*

Ecuador vive una convocatoria a elecciones que cercenó de raíz el derecho constitucional de los ciudadanos y de los sujetos políticos a presentar acciones de corrección e impugnaciones. Un presupuesto de USD 114,3 millones que insulta a la realidad de un país económicamente desahuciado. Un calendario electoral que inobserva los requerimientos de sus principales actores, los partidos políticos, exceptuando a las organizaciones correístas ahora coligadas en UNES (Centro Democrático y Fuerza Compromiso Social). Procesos de democracia interna, en algunos casos ingeniosos y, en otros, atropellados y hasta dudosos en los nombramientos de directivas y precandidatos. Alianzas electorales sin programa que refiera algo más que la unidad de acción por no dividir la captación de votos. Un sistema informático que no garantiza la ansiada transparencia en el proceso y un deseo algo pervertido de buscar a toda costa contratos con empresas extranjeras para que auditen al máximo al órgano del control del Estado, como si una empresa, por más “eficiente” y “laureada” que sea, pudiera avalar a la Contraloría y sus informes. Terrible, pero cierto. La institución electoral se brutalizó a tal punto que hasta la soberanía se entrega como un cheque en blanco. 

Por Julio César Amendaño*

Se acerca la nueva campaña electoral y, al mismo tiempo, es el momento de evaluar lo ejecutado por el inquilino de Carondelet, Lenín Moreno. En un cruce de información entre el plan de campaña presentado por el banquero Guillermo Lasso (2017) y lo ejecutado por régimen actual, queda en evidencia que Moreno cumplió las ofertas de Lasso. Aquí 10 ejemplos:

Por Hugo, el búho

Ya todos saben que CEDATOS no es una encuestadora sino una agencia de publicidad que le regala numeritos al mejor postor. Ya todos saben que el Polibio es un hombre clave si alguien quiere que las cifras estadísticas se multipliquen por arte de magia. Ya todos saben que el margen de error de CEDATOS varía del 5 al 25 %. Sí, la metodología del Polibio es revolucionaria: transformar las matemáticas en alquimia y las encuestas en cuentas por cobrar.

Por Francisco Escandón Guevara*

El empleo de las encuestas, aplicadas en las campañas políticas, data del período entreguerras  del siglo XX. Los sociólogos norteamericanos, Lazarsfeld y George Gallup, acudieron a estos procedimientos metodológicos y estadísticos para la obtención de datos que expliquen el comportamiento de las masas.

Por Juan Carlos Coéllar

No nos conocemos personalmente, pero te confieso que me embarga una profunda tristeza y desazón tras la condena al expresidente Rafael Correa por el caso “Arroz Verde”, pese a que hace mucho tiempo dejé de apoyarlo políticamente porque me decepcionaron sus rasgos autoritarios y las limitaciones de su gestión para emprender en otros caminos que no sean los del desarrollismo de Estado. Estoy convencido de que esta decisión, al igual que la condena por el llamado “Caso Balda”, son parte de una estrategia perversa de judicialización de la política y de politización de la justicia, aupada por las élites políticas y económicas del Ecuador, los medios de comunicación hegemónicos y el poder imperial de los Estados Unidos. 

Por Hugo, el búho

Muero del asco y de la rabia, vecina. ¡Quédecreer tanto candidote que quiere ser Presidente! Ni que irse a vivir al Carondelet fuera la gran cosa. Uno más chimbo que otro. Yo qué le dije, vecina. Si usted pensaba que este gobierno era lo peor que le pudo haber pasado al país, never. Las desgracias nunca vienen solas y para muestra diecinueve botones. ¿Revisó la papeleta de tanto graviche que se postuló? ¡Madre de todos los santos! ¡Puro rascuache!

Por Carlos Pástor Pazmiño*

Tras la muerte de su padre Luis Noboa Naranjo en 1994, Isabel Noboa Pontón recibió una inmensa herencia en 1995; en 1996, Isidro Romero Carbo, esposo de Isabel (en ese entonces), fue elegido diputado por el Partido Social Cristiano (derecha-conservador) en Guayas; en 1997, Noboa Pontón conformó el Consorcio Nobis. Inicia este emporio empresarial con la Compañía Azucarera Valdez y elcentro comercial Mall del Sol. Pocos años después logró una gran diversificación con presencia en electricidad, agroindustrianegocios inmobiliarios, comercio, turismo etc. 

La renovación etaria de los liderazgos políticos no conduce en sí misma a un cambio en la cultura política del país o al interior de los partidos y movimientos; así como tampoco asegura mejores prácticas para la consolidación de una democracia moderna, totalmente distinta al membrete que se usa en Ecuador. Por ello, resulta contradictorio que varios analistas consideren que la formación política de nuevos liderazgos sea – por antonomasia – la panacea que hará a esta nación más democrática o menos corrupta.