Por Atawallpa Oviedo Freire*

Los partidos políticos deberían agrupar a lo más destacado de una sociedad, pero no están constituidos así. En la función pública, y especialmente en sus autoridades, debería estar lo más valioso de un pueblo, pero es lo contrario. Presidentes, asambleístas, alcaldes y demás autoridades de elección popular, tendrían que ser escogidos entre quienes hayan demostrado honestidad, responsabilidad, empatía, sensibilidad y no entre quienes hayan hecho el mejor espectáculo en una campaña electoral para engatusar a los ingenuos votantes con sus ventriloquías.

Por Julio Oleas-Montalvo

No existe nada nuevo bajo el sol, dice el dicho… excepto el covid-19. Luego de los dantescos efectos de la primera ola, es evidente que el agudo retroceso del bienestar humano, en unos países más que en otros, es consecuencia de algo más que la pandemia. Países con liderazgo, instituciones y recursos (científicos, tecnológicos y económicos) la han enfrentado mejor que los desorganizados, improvisados y sin instituciones.