Por Jorge Oviedo Rueda 

Todavía la humanidad no ha inventado otra forma de dirigir sus destinos que no sea la de la confianza en sus líderes, o, dicho de otra forma, la necesidad de los líderes no ha podido ser eliminada. Esta es una verdad histórica inobjetable. Desde las sociedades primitivas, hasta las contemporáneas, el líder ha sido un factor preponderante de su cohesión y desarrollo.