"Frente a la fuerza ética del pronunciamiento papal, la reacción furiosa vanidosa, irrespetuosa y egocéntrica de Trump, mereció el rechazo mundial de personas, grupos y representantes de todas las tendencias políticas, porque la guerra causa retroceso, sufrimiento, destrucción de la naturaleza, mayor enriquecimiento de las empresas vendedoras de armas y mayor pobreza a las poblaciones civiles asoladas por los bombardeos, aumento de migrantes y refugiados, elevación del costo de la vida mundial y la amenaza de una nueva conflagración que barrería la “civilización mundial” y no solo el exterminio de la “civilización iraní”.