El 12 de febrero de 2020 fue una fecha histórica para nuestro país**. En Quito comenzó el juicio contra el ex mandatario y su camarilla delincuente. De cierta manera, se creó una distracción para satisfacer los bajos instintos de revancha popular. Mientras tanto, el mandatario actual, acompañado por sus 40 cómplices “empresariales” (en realidad, se trata de los representantes rentistas y defraudadores fiscales) se reunió en Washington con el “genio estable” y peor presidente gringo en la historia del país (El Universo 2020).

El Ecuador -y en gran medida el propio mundo empobrecido- vive atrapado en el ciclo maldito de la acumulación capitalista periférica y dependiente. Similar a tiempos pasados, repetimos el camino: empezamos con el “boom” de alguna exportación -primaria- que financia a un Estado “desarrollista” (que, a veces, se autotitula “revolucionario”), para terminar en el “eterno retorno neoliberal”.