"El discurso de apertura comercial se ha intensificado en las últimas décadas. Estas propuestas, que han venido de corrientes progresistas y de derecha, no han hecho más que garantizar las condiciones económicas y productivas de un grupo selecto de industrias extractivistas en el país, más que mejorar las condiciones de vida en la ruralidad. Más allá de eso, las propuestas de innovación son casi nulas, y los objetivos se centran en la explotación de la naturaleza y la fuerza de trabajo local. Pese a la apertura y los intentos de atraer inversión extranjera, esta no llega, y esto probablemente esté relacionado más con el cambio de políticas económicas que con el incremento desenfrenado de la inseguridad que ahora coloca al Ecuador como uno de los países más peligrosos de la región."
Ecuador estaría en desventaja con el bloque europeo por los subsidios que los Estados dan a los productos agrícolas. Los empresarios nacionales pugnan por...