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miércoles, mayo 27, 2026

EL EJÉRCITO DIGITAL DE ABELARDO: la millonaria operación de bots que amenaza la democracia colombiana

Revista Pacto

27 de mayo 2026
A menos de cinco días de las elecciones presidenciales, una grave denuncia sacude el proceso electoral. La campaña de Abelardo de la Espriella habría invertido más de 20 mil millones de pesos en la contratación de granjas de bots y manipulación de algoritmos para influir artificialmente en la opinión pública. Diariamente, estas cuentas automatizadas pueden llegar a publicar hasta 2.000 clips, distribuidos en más de 300 perfiles, con una capacidad de interacción masiva que distorsiona el debate democrático. La denuncia, que ha sido puesta en conocimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), advierte que estos recursos no aparecen registrados en los informes de campaña, lo que constituiría una violación a las normas de financiación electoral.
“Desde el año pasado venimos advirtiendo lo peligroso que podría ser para el proceso electoral la alteración de los algoritmos mediante cuentas extranjeras. Pues resulta que la campaña de Abelardo ha gastado más de 20 mil millones en granjas de bots y en la manipulación de algoritmos. Esta es una apuesta muy delicada para la democracia, ya que coopta los feeds de los usuarios impactados”, advirtió la fuente.
El modus operandi: una fábrica de ficción digital
El funcionamiento de esta maquinaria de desinformación es meticuloso y escalable. Según los informes técnicos a los que tuvo acceso este medio, la operación está diseñada para maximizar el impacto en el menor tiempo posible:
Volumen de producción: Diariamente, las cuentas automatizadas pueden llegar a publicar hasta 2.000 clips de video y contenidos textuales, que son distribuidos estratégicamente en más de 300 perfiles diferentes. Este volumen es imposible de producir de forma orgánica, incluso con un equipo numeroso trabajando de manera constante.
Interacciones masivas: Cada una de estas cuentas puede garantizar una interacción por millón, es decir, son capaces de generar likes, retuits, comentarios y reacciones de manera artificial para inflar la popularidad de ciertos contenidos y sepultar aquellos que son críticos con el candidato[citation:original].
Evasión de controles: La operación está blindada para evadir la detección de las plataformas. Se utilizan granjas de bots robotizadas, donde un computador maneja varios teléfonos y cuentas de redes sociales, simulando actividad humana para no levantar sospechas.
Granjas de bots: cómo operan y por qué son un peligro para la democracia
Las granjas de bots funcionan como salas de cómputo repletas de celulares conectados a software especializado, con routers, chips y antenas que simulan miles de usuarios. Según expertos en ciberseguridad, muchas de estas operaciones se realizan desde países como China, Tailandia, India o Rusia, lo que dificulta su rastreo.
“Las granjas de bots funcionan como salas de cómputo repletas de celulares conectados a software especializado, con routers, chips y antenas que simulan miles de usuarios. Hay antenas, algunas de índole dinámico, para que no identifiquen que provienen de un solo lugar”, explica un experto en gestión de ciberseguridad. El costo de estos servicios clandestinos varía dependiendo de la cantidad de visualizaciones requeridas, pero puede oscilar entre los 350 dólares y los 1.000 dólares por campaña.
El vacío legal y la opacidad financiera
El aspecto más preocupante de la denuncia es el origen de los recursos. Los 20 mil millones de pesos invertidos en esta operación no aparecen registrados en los informes de gastos de campaña que el candidato de ultraderecha está obligado a presentar ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
De la Espriella ha repetido hasta el cansancio que financia su campaña con su propio patrimonio. “Cada peso de esta campaña ha salido de mi propio patrimonio o está garantizado con mi patrimonio personal”, ha afirmado en múltiples entrevistas. La realidad de las cifras, sin embargo, contradice su discurso. Su campaña ya ha reportado ingresos por 32.000 millones de pesos, una cifra astronómica que supera con creces cualquier estándar en la historia electoral colombiana. Pero el dinero para las operaciones de desinformación digital no está siendo reportado a las autoridades.
“Ojalá le pongan ojo a esta plática @CNE_COLOMBIA, porque no es que aparezca registrada”, advirtió la fuente, en un llamado urgente a la entidad electoral.
El llamado de la oposición al CNE
La denuncia ha sido puesta en conocimiento del Consejo Nacional Electoral, que tiene la facultad de investigar la financiación de las campañas y sancionar a quienes violen los topes de gastos o reciban dineros de origen ilícito. Sin embargo, el CNE ha sido lento en reaccionar a las múltiples denuncias de irregularidades que han salpicado la campaña de De la Espriella.
La Misión de Observación Electoral (MOE) también ha sido alertada y ha manifestado su preocupación por el uso de bots y desinformación en el proceso electoral.
Los expertos advierten que la compra de bots no solo es un fraude a los electores, sino que constituye una violación a la ley electoral colombiana, que prohíbe la manipulación de la opinión pública mediante recursos no declarados. Además, el uso de cuentas falsas para incidir en el vaje de los ciudadanos podría constituir el delito de constreñimiento al elector.
La urgencia de actuar
A menos de cuatro días de las elecciones, la denuncia sobre la millonaria inversión en bots no puede ser ignorada. El CNE debe actuar de inmediato para investigar el origen de los recursos, determinar si se han violado los topes de gastos de campaña y sancionar ejemplarmente a los responsables si se confirman las irregularidades.
La democracia colombiana no puede permitirse que un candidato compre elecciones mediante la manipulación de algoritmos y la creación de una realidad virtual que no se corresponde con el sentir popular. La ciudadanía tiene derecho a conocer la verdad sobre la financiación de las campañas y a votar sin ser manipulada por poderosos intereses económicos que operan en las sombras.
El 31 de mayo, los colombianos acudirán a las urnas. La pregunta es si lo harán con información real o con los feeds manipulados por la maquinaria de desinformación de la ultraderecha. La respuesta está en manos del CNE, de la Fiscalía y de los organismos de control.
lalineadefuego
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