Por Pacha Korikilla*

Controvertido por sus expresiones, Atawallpa Oviedo, compañero de campaña del candidato de Pachakutik, Yaku Pérez, aclara algunas de sus últimas declaraciones en relación a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y Leonidas Iza, presidente del Movimiento Indígena Campesino de Cotopaxi (MICC).

Atawallpa, ¿Qué opinas de las elecciones en Ecuador?

Lo veo con mucho desencanto, se ha aprendido muy poco del pasado. El ecuatoriano es fácilmente manipulable, en una campaña de dos meses se puede influenciar al votante y conducirlo a que apoye por un determinado candidato. Se lo puede ver incluso en intelectuales y académicos que se dicen de izquierda, quienes combatieron al correísmo por 10 años, pero que en última instancia han terminado votando nulo o por Andrés Arauz (UNES), bajo el argumento de que no creen en las elecciones o de que Yaku Pérez (PK) no respondía al 100% de sus expectativas, por ciertos anuncios que consideraban medidas neoliberales. 

Por su parte, el candidato del correísmo seducía hábilmente con “paz y amor”, bien asesorado para decir lo que había que decir y hacer, para tratar de contentar a casi todos, a sabiendas de que en una campaña electoral se puede ofrecer de todo, pero que luego no se cumple lo prometido. Ningún gobierno ha cumplido sus promesas. Eso es la democracia, ofrecer el paraíso para ganar los votos necesarios y luego darle el infierno, manteniendo al pueblo siempre abajo para que sigan votando por los de arriba.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

En esta campaña electoral,  Yaku Pérez, candidato a la Presidencia por Pachakutik (PK) y todo el movimiento indígena y popular, tuvimos que enfrentar a varios “enemigos”, y decimos “enemigos” porque las elecciones se convierten en una guerra electoral, donde se gana o se pierde. En esta guerra política, nuestros “enemigos” eran principalmente la derecha y el correísmo (progresismo conservador), en la que los combatientes se unían a nosotros contra ellos o simplemente eran otros más que nos atacaban y a quienes también teníamos que resistir.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

El término “felipillo” hace referencia a un personaje que se vendió a los conquistadores monárquicos, y desde ahí se utiliza para hacer relato de quienes traicionan a su cultura y reniegan de sus ancestros.

En estos 500 años han habido algunos “felipillos” indígenas que han negado sus raíces y han terminado abrazando teorías coloniales patriarcales, antropocéntricas, reduccionistas, hegemonistas. La mayoría de mestizos también lo han hecho, pero hay casos emblemáticos, por ejemplo, en los Andes, el de los mestizos Guamán Poma de Ayala, Juan Yamqui Salcamayhua, Tupak Amaru (Gabriel Condorcanqui), Micaela Bastidas, Eugenio Espejo, quienes más bien optaron por sentipensar desde su cultura madre y por seguir tejiendo la vida junto a sus ancestros andinos. 

A Mario Vargas Llosa no le interesa precisar que los romanos invadieron el territorio de lo que hoy se llama España y que les impusieron el latín, de donde surgieron el castellano, el catalán, el gallego, el valenciano, el asturiano, etc. Siendo totalmente falso que en España, en referencia al castellano, es “la tierra donde aquella lengua nació y evolucionó”, o la mentirosa frase: “El español, la lengua que nació en Castilla”.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Las controversias tras la muerte de Diego Armando Maradona salen fuera de lo normal o es otra anormalidad de las tantas que vivimos en esta sociedad caótica. Cómo se explica que el deceso de un jugador de fútbol haya provocado en una buena parte del mundo grandes reacciones de un tipo y del otro. Especialmente en Argentina, con el argumento de que Maradona fue el único o el que más alegría le ha dado al pueblo argentino. 

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Voy a empezar por el final, por la rueda de prensa brindada por el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, y el presidente del MICC, Leonidas Iza, en la cual, particularmente Iza retó a debatir a sus contrincantes o adversarios al interior del movimiento indígena y de la izquierda en general: sí el movimiento indígena era o no de izquierda socialista-comunista. Y él inscribiéndose en esta última concepción.