"El primer elemento a considerar es el tránsito del presidencialismo al parlamentarismo de facto. Este proceso puede fecharse en 2016, cuando la oposición mayoritaria en el Congreso comenzó a usar censuras ministeriales y amenazas de vacancia para doblegar al Poder Ejecutivo. Desde 2021, el proceso se agudizó: una heterogénea coalición parlamentaria logró coordinarse para controlar instituciones clave como el Tribunal Constitucional (TC) y fortalecer su poder, arrogándose, por ejemplo, la potestad de interpretación exclusiva sobre las cuestiones de confianza (el instrumento Poder Ejecutivo para disolver el Congreso y convocar inmediatamente a nuevas elecciones). El intento de golpe de Pedro Castillo les abrió la oportunidad para consolidar su control total sobre la Presidencia de la República: restablecieron la bicameralidad y la posibilidad de reelección de los parlamentarios, crearon un «súper Senado» y capturaron el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia y la Defensoría del Pueblo."