Por Juan Cuvi

La corrupción hospitalaria tiene alarmado al país. La gente se pregunta cómo es posible que redes mafiosas se hayan enquistado en el sistema de salud pública, al extremo de controlar a discreción los procesos de adquisición de insumos médicos. No solo eso: existe la sospecha fundamentada de que este fenómeno viene desde mucho atrás. O desde siempre.