Por Romano Paganini y Ela Zambrano

Quito, 2 de julio de 2020 – Desde hace un mes se suspendió el juicio por la acción de protección y las medidas cautelares debido al derrame petrolero ocurrido en la Amazonia del Ecuador, a principios de abril. La abogada Veronica Potes forma parte del equipo legal de los demandantes. Ella  fue entrevistada para profundizar sobre las implicaciones legales del caso, los limbos jurídicos allí presentes, la impunidad de los petroleros y la pertinencia de que el juicio sea transmitido en vivo.  

Por Andrés Lasso Ruales

Casa de Ana en Italia. Su familia optó por el anonimato.

“Cuando llegamos a nuestro hogar del iN’s Mercato junto a mi esposo después de una larga jornada de fila y de espera, en casa nos esperaban nuestros hijos con guantes, mascarillas y con dos lavacaras de agua y cloro. Ambos nos recibieron las provisiones y comenzaron a lavar los dos carritos de las compras. Nosotros procedimos a quitarnos los zapatos y ha desinfectarlos, después nos lavamos las manos, y nos colocamos de nuevo guantes para el proceso de desinfectar los alimentos”.

La crisis sanitaria ha devenido en crisis humanitaria, con punto de origen en China a fines de diciembre y rápidamente expandida a nivel global, por la acelerada difusión del Covid 19, incrementada por la interconexión mundial, la aguda urbanización planetaria, la debilidad de los sistemas públicos de salud, aquejados por décadas de políticas neoliberales, y menospreciada por estrechas élites gobernantes (los Trump y Bolsonaro), hoy pone en cuestión si el mundo construido es capaz o no de proteger la vida de sus habitantes.

En Quito, debido al distanciamiento social, se aceleró la implementación de nuevas ciclovías. Solo en los próximos meses se van a habilitar más de 60 kilómetros de carriles protegidos, exclusivamente para este fin. Y a pesar de que la capital ecuatoriana todavía está lejos de ser una ciudad de bicicletas, el hecho de que el transporte público va a volver muy de a poco evidencia las prioridades del municipio.

Parece que la irracionalidad se ha apoderado totalmente del gobierno. Envía una Ley Humanitaria a la Asamblea Nacional para recortar los salarios de la población durante nueve meses. Cuando miles de personas están impagas y siguen siendo despedidas y de modo inconstitucional manifiesta que una comisión de la sociedad civil elegida a dedo manejará estos dineros públicos. ¿Por qué no actuar como otros gobiernos y hacerse cargo del 70% de los ingresos básicos de las economías informales y populares y de las pequeñas empresas quebradas?

La cepa actual del coronavirus llamada Covid-19 no es una perita en dulce. A pesar de no tener “patitas”, camina rápido. A su paso deja una estela de muerte y dolor, pero no sólo eso, tiene tanto poder que ha levantado el velo que cubría todas las miserias del capitalismo. Sí, del sistema en el que vive la humanidad desde poco más de dos siglos. El corrimiento del velo ha puesto, de un solo golpe, ante nuestros ojos la cara oculta del sistema, aquella parte oscura que la publicidad y la mentira política encubren de manera sistemática y científica.

Para el gobierno de Lenín Moreno hay un conjunto de indicadores que demostrarían la superación de la peor fase del coronavirus en el Ecuador; argumenta que existe desaceleración en el número contagios y muertes, así como también una reducción de las emergencias sanitarias y las consultas médicas. Por ello, decidió reemplazar el régimen del aislamiento o cuarentena por el del distanciamiento social.

Ni el gobierno, ni los trabajadores de las artes y la cultura, ni la academia: nadie pudo haber previsto lo que está pasando. Ni Ecuador ni ningún país del mundo contaban con una estrategia o manual para enfrentar una situación tan abrupta en su llegada, tan incierta en su duración y con una incidencia tan grande en nuestras condiciones de vida. Pero la afectación de la pandemia en el sector cultural depende de su situación previa y en nuestro país esa afectación es muy profunda, devastadora.

No todo es falso en los comunicados oficiales. En medio de tantas fake news en redes sociales y mentirosos comunicados oficiales, a veces si se puede encontrar en los políticos, verdaderas muestras de honestidad y solidaridad y ponen a disposición todos los medios posibles para remediar el mal que actualmente padecemos y es entonces cuando detallan cómo está sufriendo la economía y anuncian su inmediato salvataje.