¿Quién era Luis Sepúlveda? ¿Un hombre de mil libros y un millón de lecturas? ¿O quizás un poeta que alentaba con sus palabras a que muchos se quiten el ropaje de sus miedos y emprendan el vuelo que los hará libres? ¿Era un gato gordo y negro o una gaviota agonizante o un cascarón de esperanza? Tuvo que ser escritor, periodista y cineasta para hacer una radiografía fiable del mundo. Se descubrió marxista y agnóstico con el fin de ser más creyente en sus ideas y convencerse que dios es inaccesible, aunque esté en la boca de todos, aleluya, amén.