Por Andrés Gómez

En los siglos XVI – XVII se tenía la idea de obediencia al poder político desde un fundamento religioso, se tenía que venerar y respetar al rey porque era el representante de Dios en la Tierra, así podemos encontrar al luteranismo, que con esa lógica fue pieza importante para la constitución de una teoría política absolutista. En esta época la resistencia estaba castigada, no se podía desobedecer al rey.