Desconcierto, ambivalencia y falta de orientación por un lado, desborde de la corrupción y asesinatos de dirigentes sociales; por el otro, marcan los primeros cien días de gobierno del ultraderechista Iván Duque en Colombia, en los que la ciudadanía teme que para sobrevivir apele a dos guerras simultáneas: uno interna y otra contra su vecino del norte, Venezuela.