"La escena política sigue agitada. La situación brasileña en 2025 se caracterizó por las tensiones entre los tres poderes del Estado, la polarización política y la incertidumbre económica, elementos que generan fuertes dosis de incertidumbre. Recientemente, un informe de la Policía Federal, fruto de una extensa investigación, señaló la existencia de un plan, denominado Punhal Verde Amarelo [Daga verde-amarilla], cuyo objetivo era el asesinato del presidente Lula da Silva, del vicepresidente Geraldo Alckmin y del ministro del stf Alexandre de Moraes2. La proximidad de las elecciones presidenciales de 2026, previstas para el mes de octubre, también agudiza las disputas y crispa la campaña electoral."