Por Jorge Sánchez de Nordenflycht*

La xenofobia y la aporofobia, entendidas como el rechazo a personas de escasos recursos, se multiplicaron de la mano con la migración venezolana y la actual crisis sanitaria. En Lago Agrio, zona de frontera con Colombia y capital de la Amazonía ecuatoriana, Fundación Redes con Rostro teje alianzas con otras organizaciones de la sociedad civil para dar vida a un proyecto que supone un giro en la forma en que abordamos los derechos y necesidades de las personas en situación de movilidad.