"Esmeraldas ha sufrido cinco décadas de derrames petroleros. No quiero que mi obra sea entendida como si yo solo celebro la cultura y la resistencia, sino que también doy cuenta de que hay un límite también en las resistencias. Lo que está pasando ahora en Ecuador, en Esmeraldas, con todos los derrames de petróleo, la movilidad forzada. ¿Hasta cuándo el Estado va a seguir despojando a la comunidad por petróleo, por minerales, por recursos que no llegan a nosotros?
La resistencia no basta. En Esmeraldas hasta el 2022 había puertas de madera que daban a la calle. Yo llevaba a mis amigos a Esmeraldas y se quedaban sorprendidos de cómo la gente estaba siempre en las veredas. Nadie te asaltaba. Y luego en el 2022 todo cambió de manera radical. Por la ocupación militar y también porque el Estado deja baldío ese territorio, de manera que ahora por ahí pasa la droga."
¿Qué pasa por tu cabeza cuando existen crímenes en tu ciudad y descubres que una parte de ellos se atribuyen a una sola persona? En una sociedad tan violenta y violentada, como la del Ecuador de los últimos ocho años, es posible que te produzcan alarma. Pero, como la vida sigue, en el fondo, sabes que no hay razón para creer que tú serás la siguiente víctima...