El viernes 17 de julio, a través del decreto 1059, el gobierno nacional extendió la agonía de la Empresa de Medios Públicos. Hoy, su gerente, Adrián Riofrío, anunció, mediante rueda de prensa, que “los medios públicos no desaparecerán”. Ésta que podría ser una buena noticia, vino acompañada de una segunda información: la optimización del personal de El Telégrafo, Pública FM y Ecuador TV. Entiéndase “optimización” como nuevo sinónimo de despidos. 

El ex presidente Rafael Correa Delgado, como buen neoliberal tapiñado, embaucó a los ecuatorianos argumentando la crisis económica por la caída de los precios del petróleo a nivel mundial, el terremoto en las provincias de Manabí y Esmeraldas, el arranque del neoliberalismo con la venta, fusión y liquidación de 16 empresas entre incautadas y públicas, incluyendo sectores estratégicos (minas, petróleo) y centrales hidroeléctricas, con el subterfugio de optimizar el sector público.