En los últimos años se ha empezado hacer un cuestionamiento sobre el rol masculino y es justamente porque vivimos en sociedades con una fuerte naturalización de un sistema heteronormativo basado en un binomio, hombre- mujer, y que el resultado de este sistema son las sociedades patriarcales, unas más, otras menos, donde las mujeres han sido relegadas a una situación de subordinación y discriminación.

Resulta irónico que en Oriente algunas mujeres luchan por quitarse el hiyab, el burka y otras series de prendas de vestir impuestas por el machismo y el patriarcado; y por el contrario, algunas mujeres originarias de Oriente y que viven en Occidente luchan porque no les quiten o les prohíban usar esos distintos velos de ocultación de la mujer. Y lo más sorprendente es que algunas de estas mujeres que llevan el velo patriarcal hablan de feminismo y dicen que representan al feminismo musulmán o al islámico.