La explotación de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (bloque 43 ITT) ha vuelto en la agenda política nacional por razones contradictorias que podrían desembocar en un conflicto entre sociedad civil y gobierno. Por un lado, el colectivo Yasunidos anunciaba que el informe de la comisión encargada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) transitorio de auditar las firmas que presentaron para convocar una consulta popular para la no explotación del ITT, les iba a dar la razón en reconocer que la actuación del CNE anterior estuvo llena de vicios legales. Según este colectivo, esto podría dar paso a la consulta popular que debería realizarse al mismo tiempo que las elecciones seccionales.

¡Un triunfo con repercusiones globales!

Comprobado. De nuevo, la lucha es el camino. En el Hambacher Forst la movilización rindió frutos. Se paró, al menos temporalmente, la total destrucción de un bosque milenario. Algo posible gracias a la tenacidad de un grupo de jóvenes que resistió por años los embates de una de las grandes transnacionales alemanas: la RWE (Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk AG), que una y otra vez usó la violencia para devorar el bosque.