Por Stalin Herrera*

Personalmente soy muy crítico del gobierno de Correa y coincido en que Lenín Moreno es una expresión de su decadencia, aún así evito situarme en el dualismo de correísmo vs. anticorreísmo porque es una polarización que tiende a oscurecer el paisaje político y, sobre todo, el uso peyorativo del correísmo tiende a menospreciar el fenómeno político que marcó la experiencia histórica reciente, así como su efecto en la subjetividad política de la población –no es por nada que PAIS llegó a convertirse en una fuerza política nacional y Arauz arrancó en estas elecciones con la fidelidad del 20 o 30% del electorado–.

Los debates periodísticos sobre la violencia contra la mujer tienden a visualizar en la disyuntiva de género la ecuación perfecta para la promoción de la coerción y el odio en sus distintas manifestaciones físicas y psicológicas, cuyas consecuencias pueden ser letales: mujeres violentadas sistemáticamente en distintas etapas de su vida que terminan en decesos lamentables.

¡Un triunfo con repercusiones globales!

Comprobado. De nuevo, la lucha es el camino. En el Hambacher Forst la movilización rindió frutos. Se paró, al menos temporalmente, la total destrucción de un bosque milenario. Algo posible gracias a la tenacidad de un grupo de jóvenes que resistió por años los embates de una de las grandes transnacionales alemanas: la RWE (Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk AG), que una y otra vez usó la violencia para devorar el bosque.