Por Natalia Enríquez*

¿Somos sensibles solamente al horror?, dejamos de apreciar la belleza de un giro, de un drible, de los dos goles, que llegaron en el tiempo y espacio justos, representación de una ganancia popular frente a una invasión militar. Ese fue el contexto de la gloria de Maradona. Quien no pueda ver en ese gesto, en ese gol, la eliminación de Inglaterra de la final del mundial México- 86 y de las Malvinas, no podrá ver la leyenda.