Las condiciones de vida para los Tsáchila han sido adversas. Todo ha contribuido para que su territorio ancestral sea mutilado: la “reducción de pueblos” impuesta por los jesuitas, la viruela, la superposición territorial con otros pueblos (niguas y yumbos), la presencia de colonos, las disposiciones de la Reforma Agraria, la construcción de carreteras, la aparición  de la ciudad.