Por Andrés Gómez*

El coronavirus alteró la forma en la que veíamos la educación. Debido al confinamiento, las instituciones en todos sus niveles se han visto obligadas a implementar la educación virtual. Un golpe muy fuerte tanto para padres, estudiantes, profesores y autoridades por que el Ecuador no estaba listo y tampoco estaba con el interés de incursionar en estas nuevas modalidades de educación.