"Poco más de un mes después de haber puesto fin a las movilizaciones, el país vive como si nada hubiera pasado. Sin embargo, una vez más, los pueblos y comunidades indígenas fueron los que pusieron los muertos en las calles por salir a protestar en contra del gobierno, decenas de heridos, detenciones y prisiones extrajudiciales, agresión física y verbal."
"... en las consultas tramposas de los gobiernos que nos llaman a decir si a todo lo que nos hace daño como pueblo, hemos logrado decir NO, sobre todo en la última. Por eso creo que el NO es mucho más que un No del juego político liberal, es un NO anticolonial que deviene en un NO anticapitalista. En esta ocasión es un NO al patrón de la oligarquía bananera y un NO al colonizador gringo en la época del necroliberalismo. Estamos aprendiendo a decir firme y fuerte NO."
La derrota de Noboa no es una anécdota electoral: es el comienzo de su caída política. Y si insiste en culpar al pueblo por su incompetencia, lo único que logrará es acelerar ese derrumbe. Porque un gobernante que culpa al pueblo por su propio fracaso no sólo demuestra debilidad: demuestra que ya perdió la autoridad moral para gobernar."
"El gobierno nacional tiene que abrirse al diálogo urgentemente y rectificar su política en todos los ámbitos. Entre los cambios urgentes de su política, se deberían considerar los siguientes:
Ceñir sus actuaciones a la Constitución y restablecer la institucionalidad democrática. La Fiscalía General del Estado debe archivar los procesos penales persecutorios contra líderes campesinos, sindicales y ambientalistas que fueron instaurados a raíz del paro indígena. La UAFE debe investigar realmente el lavado de dinero y no ser instrumento de persecución política."
"La contradicción es que con dos años en el poder Noboa no ha podido mostrar ningún resultado tangible más que golpes de efecto, en cambio sí una lista de innumerables fallos, casos oscuros, autoritarismo, negociados y presunta corrupción. Sin embargo, una parte de la población parece seguir atrapada en su miedo y es natural, porque día a día no observamos sino violencia."
"el interés de las empresas mineras extranjeras es arrasar con la Constitución de Montecristi, porque la misma contiene normas que precautelan la naturaleza, el ambiente, el agua, los ecosistemas frágiles y amenazados como los páramos, humedales, bosques nublados, bosques tropicales secos y húmedos y manglares, ecosistemas marítimos y marino-costeros."
"No hay derecho para explotar sin límites la Naturaleza y menos aún para destruirla, sino solo derecho a una relación ecológicamente sostenible. Las leyes humanas -incluyendo las económicas, por supuesto- deben estar en concordancia con las leyes de la Naturaleza. Y, además, tengamos presente, que, en realidad, la Naturaleza es la que nos da el derecho a la existencia a los seres humanos, y que ella, en su permanente búsqueda del equilibrio, no se equivoca; solo algún despistado puede llegar a afirmar que la Naturaleza no es un ente vivo."
"Se perfila, por lo tanto, un Estado autoritario, centralista, con mayores potestades del poder ejecutivo, en desmedro y en contraste de un poder legislativo disminuido en su representatividad, un Estado con débil control constitucional, mayor presencia de las FF. AA en la seguridad interna y flexibilidad para la instauración del “estado de excepción”. (“estado de excepción permanente”)".
"Ahora bien, digamos que vamos a asumir que lo que buscan es redactar una nueva Constitución que dé salidas a los problemas más acuciantes del país, lo cual, de hecho, no es así, pues, las declaraciones del presidente, de sus ministros y de sus opinadores mediáticos y digitales dicen lo contrario. Creo que, en toda nuestra historia republicana, la Asamblea Constituyente del 2008 es una de las que tuvo una participación mayoritaria de sectores sociales representativos de la diversidad del país, por lo que avanzó en derechos, ya que recogía las demandas y expectativas de la gran mayoría de la sociedad que buscaban mejorar las condiciones de vida en el país."
Se buscaba permitir, defender y fomentar la participación de la sociedad en la toma de decisiones en todos los temas que interesan a la vida misma, es decir, fortaleciendo la democracia. Y es justamente ese potencial democrático el que está amenazado si se da paso a una nueva Constitución diseñada para satisfacer los intereses de las oligarquías. Desde fines del siglo pasado emergía un nuevo horizonte histórico, en la medida en que irrumpían con fuerza varios actores fundamentales a través de varias acciones democratizadoras. Esa fuerza social, que desembocó en los años 2007 y 2008, en Montecristi, quería superar una existencia cargada de diversas formas de dominación, jerarquías conservadoras, discriminación racista/sexista/clasista, explotación económica, donde el Estado aparecía solo un ladrillo más del gran muro llamado capital."
"La cartilla responde a un viejo fantasma: el miedo estatal a que el consentimiento se convierta en “veto”. Aclara que no se trata de una negativa arbitraria, sino de una decisión basada en principios colectivos: sostenibilidad ecológica, defensa del territorio, continuidad cultural, buen vivir. Llamarlo “veto” es deslegitimar una decisión tomada desde el derecho propio."
"La actuación del gobierno de Daniel Noboa y sus ‘recién llegados’ (‘settler colonists’), es, también, nada más que la última manifestación de otra ilusión: de que desestimar, reprimir, juzgar, y tachar de terroristas a los manifestantes, puede resolver el ‘problema’ de los indígenas, que para ellos ‘frena el avance del país’."
"la Constitución vigente, en su artículo 5, establece que: “El Ecuador es un territorio de paz. No se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares. Se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”.
"Por primera vez en la historia latinoamericana y mundial, un país incluyó de manera significativa el tratamiento constitucional de la movilidad humana. Lo hizo de forma transversal en todo el diseño constitucional. Se abordó esta cuestión desde una perspectiva integral de derechos, incluyendo la emigración, la inmigración, el refugio y el asilo, el desplazamiento interno, la trata, y el tráfico de personas. Se lo hizo teniendo como telón de fondo la estampida migratoria por efecto del salvataje bancario, y de la crisis económica desatada por las políticas neoliberales al finalizar el siglo XX. Se reconoció una realidad, presente hasta la actualidad, que el Ecuador es un país de origen, tránsito, destino y retorno migratorio."