Igual que en otras civilizaciones antiguas, los incas-quechuas de la época del Tahuantinsuyo levantaron ciudades, construyeron arquitectura monumental, sistemas de irrigación y redes de caminos, elaboraron calendarios, desarrollaron la metalurgia, la alfarería, pero no han encontrado  huellas de una verdadera escritura. Cómo se organizó un imperio tan grande sin el respaldo de escritura, es una inexplicable paradoja para los historiadores.