"Durante las últimas décadas, las grandes marcas de ropa han trasladado gradualmente su producción a países donde los costos de fabricación son menores. Como Bangladesh, principal proveedor de camisetas de la Unión Europea y Reino Unido y segundo a nivel mundial apenas por detrás de China.
Esta creciente concentración del sector textil en países o regiones con menores costos de producción ha intensificado la relación de dependencia entre la industria local y las empresas comercializadoras en el resto del mundo, con resultados sumamente perjudiciales para los primeros. Fundamentalmente, debido a la enorme presión para que reduzcan sus precios al máximo. Esta es una de las principales conclusiones de Public Eye tras investigar a fondo y sin tapujos el comportamiento de los gigantes del sector."