15.5 C
Quito
jueves, septiembre 3, 2026

EN BOLIVIA TODAVÍA SIGUEN SOÑANDO CON EL ESTADO PLURINACIONAL – Tupak Atawallpa Oviedo Freire

03 de septiembre 2026

En Bolivia casi todos han renunciado al sistema mancomunitario, a excepción de unos cuantos que se pueden contar con la mano.

Desde la izquierda hasta los movimientos indígenas hablan del Estado Plurinacional, lo que significa que prácticamente han abandonado la idea del milenario sistema de confederación de comunidades denominado Kollasuyu, que todavía sobrevive de alguna manera después de quinientos años.

El fracaso del Estado Plurinacional de Evo-Linera y sus continuadores no les ha enseñado que pretender construir un Estado dentro de otro Estado termina afirmando al Estado original. Lo otro queda como membrete, como mascarilla indígena de lo instituido y establecido por los criollos.

Cambiaron los símbolos, los discursos y algunos administradores, pero conservaron la máquina.

No han entendido que el Estado es un dispositivo de centralización y concentración del poder. El poder se concentra en el aparato, después en el partido y finalmente en un líder mesiánico que termina hablando en nombre de todos. Y todavía llaman a eso poder popular.

Tampoco han comprendido que el sistema mancomunitario no es un Estado. Es un órgano comunitario estructurado en redes. El poder no está en la cúspide, sino en el conglomerado de comunidades, precisamente para evitar su concentración y acumulación.

El capitalismo concentra riqueza en las élites acumuladoras. El Estado concentra poder en las élites políticas. Y los partidos reproducen exactamente esa lógica. Por eso el partido, sea de izquierda o de derecha, es contrario a la lógica comunitaria cuando pretende sustituir la decisión de las comunidades.

La paradoja boliviana es que en apenas veinte años han puesto en jaque estructuras comunitarias que sobrevivieron a siglos de Colonia y República. Lo que no pudieron desmantelar completamente monárquicos ni republicanos ahora se debilita bajo gobiernos y organizaciones que hablan de descolonización, indianismo y poder indígena.

Y, sin embargo, siguen soñando con el mismo aparato. Más Estado Plurinacional. Más burocracia. Más funcionarios. Más partido. Más dirigentes. Más concentración del poder. Y después se preguntan por qué la comunidad se debilita.

El Kollasuyu no necesita convertirse en Estado Plurinacional. El Kollasuyu es precisamente la posibilidad de pensar una organización que no sea Estado: una mancomunidad de comunidades donde el poder permanezca en las comunidades y no termine secuestrado por una burocracia, un partido o un caudillo.

Tal vez la mayor colonización sea esta: haber terminado convencidos de que fuera del Estado no puede existir política

- Advertisement -spot_img

Más artículos

Deja un comentario

- Advertisement -spot_img

Lo más reciente