19 de septiembre 20 26
Es verdad que la situación de la realidad indígena, desde los tiempos de José Carlos Mariátegui, llamado “el Amauta”, ha cambiado mucho en los países andinos, pero el pensamiento mariateguista sobre ella ayuda aún a comprender la compleja situación de los pueblos originarios.
José Carlos Mariátegui (1895-1930) fue un ilustre escritor, periodista, político y filósofo peruano, que influyó significativamente en las ideas sociales en América Latina y recalcó que es imposible resolver el problema indígena sin conceder tierra a los aborígenes.
Mariátegui conoció a fondo los problemas socioeconómicos fundamentales no solo de su país, sino de toda América Latina, y propuso una solución científica a los mismos. Pensó que las leyes del desarrollo social tienen carácter universal, que el régimen colonialista peruano rompió el modo de la economía incaica colectivista y socialista, y dio paso al gamonalismo (fenómeno social basado en la hegemonía de la sociedad semi feudal), y afirmó que la burguesía peruana era muy débil para gobernar.
De todos los problemas sociales de la época en Perú, Mariátegui señaló que el de los indígenas era el fundamental y que ellos, los indígenas, tenían derechos históricos que no habían sido reconocidos ni valorados. Vivían en condiciones en extremo duras y que eran objeto de una cruel explotación en el trabajo campesino, y al respecto, que había que dejar de considerar el problema indígena únicamente como problema étnico o moral,y reconocerlo como problema social, económico y político. Había que recalcar también que es imposible resolver el problema de los habitantes originarios sin concederles tierra.
Sostuvo Mariátegui, que la economía peruana tenía una fuerte dependencia del capital extranjero y que, por esto, retenía el carácter colonial. Mariátegui intentó relacionar el problema indígena con el nacional. Afirmó que la “solución al problema indígena era misión nacional, que los gamonales practicaban la opresión nacional, y que esta se manifestaba en la discriminación racial”.
Hay argumentos para afirmar que Mariátegui fue uno de los primeros en plantear el problema de las nacionalidades en los países capitalistas con una población pluriétnica. Afirmó que “al mismo tiempo en el Perú existían la explotación económica y a la par, la opresión nacional, es decir que los indígenas constituían por su situación de explotados, la clase social más empobrecida, la mano de obra más barata y a la par, se veían privados de sus derechos nacionales.
Según Mariátegui lo nacional debía fundarse en la realidad de los indígenas y su tradición comunal. Criticó a las élites conservadoras que defendían la nacionalidad a partir de la Colonia y la imitación de España y sin tomar en cuenta la presencia indígena.
Mariátegui tuvo un pensamiento amplio y heterodoxo. Le interesó el arte vanguardista del siglo XX, la literatura , la religión como fenómeno social, y el misticismo que mueve a las masas hacia el cambio social.
Cómo una síntesis podemos decir añadir que Mariátegui fue consecuente con su ideología englobadora desde lo económico hasta el arte, que propuso cambios sociales, económicos y culturales para promover la justicia y la igualdad en los países latinoamericanos.


