Por Andrés Lasso Ruales

Casa de Ana en Italia. Su familia optó por el anonimato.

“Cuando llegamos a nuestro hogar del iN’s Mercato junto a mi esposo después de una larga jornada de fila y de espera, en casa nos esperaban nuestros hijos con guantes, mascarillas y con dos lavacaras de agua y cloro. Ambos nos recibieron las provisiones y comenzaron a lavar los dos carritos de las compras. Nosotros procedimos a quitarnos los zapatos y ha desinfectarlos, después nos lavamos las manos, y nos colocamos de nuevo guantes para el proceso de desinfectar los alimentos”.