"Así que así estamos: esa gota, esa paja, son lo más notable que ha sucedido en la Argentina en mucho tiempo. Este consenso bastante masivo de que tenemos un presidente loco, incoherente, dañino, rodeado de corruptos. Y sin embargo, aunque la mayoría está de acuerdo en todo esto, nadie está seguro de que no gane las elecciones de 2027: de que no sea reelegido. La explicación es obvia: no hay ningún candidato que reúna los apoyos suficientes como para vencerlo. La única razón por la que uno como Milei ganó la elecciones de 2023 fue precisamente esa: el desprestigio de todos los demás. Eso se mantiene porque los candidatos siguen siendo más o menos los mismos. Por eso es el momento de cambiar de pantalla. La oposición, las diversas oposiciones se dedicaron hasta ahora a tratar de poner en evidencia quién era Javier Milei y qué representaba. Ya lo lograron, grosso modo, pero ya no alcanza. Es hora de dejar de regodearnos en este placer masoquista que nos daba revolcarnos en el barro de su brutalidad, en la tristeza de preguntarnos cómo podía ser que la Argentina hubiera votado eso. Ok, ya lo votó, ya se jodió, ya se da cuenta: esa es la novedad. Ahora llegó el momento de lo más difícil: trabajar para concebir un candidato o candidata que sintetice todo el horror que tenemos ante lo que hicimos y ofrezca, sobre todo, el entusiasmo de armar algo mejor."
"tampoco se puede homogenizar a los diversos “gobiernos progresistas”, porque entre ellos hay diversos matices económicos, sociales y políticos, y algunos de ellos devinieron en regímenes de carácter dictatoriales como los de Ortega y Maduro, sin embargo, se pueden atribuir como rasgos ideológicos principales de estos gobiernos: la crítica del liberalismo, el rol central del Estado en la economía, la redistribución del ingreso y programas sociales, soberanía nacional y antimperialismo, integración regional autónoma, reconocimiento de identidades históricamente excluidas y la democracia "participativa". Pero mientras esas políticas se proclamaban teóricamente, la praxis política con la que se conducían la mayoría de dichos gobiernos era diferente, y desembocaron a lo sumo en un débil reformismo y muchos de ellos barnizaron el propio sistema, coadyuvaron al establecimiento de un modelo extractivista-neoliberal y tuvieron estilos de gobierno autoritario con rasgos totalitarios y una fuerte corrupción."
A inicios de la segunda década del 2000 se viven momentos en el que las "nuevas derechas" a nivel latinoamericano han evolucionado y tienen un ascenso no solo como fuerzas políticas, sino también de actores políticos que nacen de las últimas crisis de los gobiernos progresistas.
La derecha no va desunida a las próximas elecciones, tal como algunos interesados quieren hacernos creer. Muy al contrario, está poniendo en práctica una estrategia concertada, para colocar en la segunda vuelta a sus dos candidatos. Quiere hacer caída y limpia. Para ello especula con algunos factores.
En Europa y EE.UU. se afianza un proyecto antiliberal y anticosmopolita, que mira a Rusia y pelea su propia batalla cultural
LA NACION
16 de octubre...
NUEVOS ROPAJES PARA LAS DERECHAS DE SIEMPRE
Nils Castro Rebelión <www.rebelión.org>
Tras sufrir varios reveses electorales en América Latina, las derechas tradicionales tuvieron que ceder terreno...
OPOSICIÓN EN LA EDAD DEL BURRO
Xavier Flores Aguirre <gkillcity.com>
03 de Junio 2012
Como adolescente en la edad del burro, la oposición al gobierno nacional...