Observatorio de la Dolarización.
29 de septiembre 2026
La exministra Moya en más de dos años de gestión, fue prácticamente funcional a los requerimientos del capital financiero y su salida, un tanto inesperada mientras negociaba la sexta revisión con el #FMI y la apertura de un nuevo crédito, generó preocupación, lo que se evidenciaría en la caída de los bonos soberanos – que antes se mantenían sólidamente rentables- y el repunte del riesgo país. La carta de renuncia con la que Moya agradece a Noboa es la muestra de haber generado mayor dependencia financiera de las multilaterales y los mercados de capital, con lo cual, en poco tiempo, se incrementó significativamente la deuda pública.
Les preocupa la inexperiencia del nuevo ministro Cordovez, pues de asesor del Ministerio de Finanzas, pasó rápidamente a la gerencia del BIESS y a la presidencia del Consejo Directivo del IESS. Sin mayor trayectoria y logros relevantes, más allá de aplicarse para inventariar y vender activos “improductivos” de la seguridad social, tampoco tiene formación en macroeconomía y finanzas públicas, menos aún en políticas productivas, agrícolas, que forman parte del ministerio que lo presidirá. Las dudas son razonables, el desconocimiento puede entorpecer las relaciones con los mercados financieros que Moya ponía especial atención dentro de sus prioridades indiscutibles.
Un ministerio que vive en carne propia las políticas de austeridad del FMI al incluir por absorción a los ministerios de producción y de agricultura. Al mismo tiempo que presupuesta y asigna recursos, entre su ámbito de acción, también recibe recursos. Moya con la experiencia más en planificación que en finanzas públicas, y el poco tiempo de concretada la absorción, no asumió la tarea de la complejidad de administrar un superministerio. Nada asegura que el nuevo ministro coordine y administre la política económica desde una visión más integral como debería ser el sentido de la fusión. La consolidación fiscal aplicada por el viceministerio de finanzas será la que gobierne y ponga los límites al resto de sectores, esa ha sido la tónica.
A la inexperiencia de Cordovez y a la complejidad de administrar un superministerio, los inversionistas miran con recelo la incertidumbre fiscal (subsidios a los combustibles), apagones, inseguridad y El Niño que se avecina con potenciales daños a la infraestructura y a las exportaciones. Y todo esto en medio de elecciones seccionales. Ven con recelo el cumplimiento de las metas del programa de financiamiento condicionado con el #FMI, pues las multilaterales convencionales son sus aliadas. Estas no son buenas noticias para el capital financiero y su sed de solidas ganancias que ya se ven revertidas.
El capital financiero rentista y especulador, una vez que generó dependencia financiera, abre el paraguas mientras no llueva, pero apenas empieza la tempestad lo cierra y se va, generando crisis, o por lo menos, mayor inestabilidad financiera de la que se tenía antes de acceder a los ansiados mercados internacionales.
Referencia e imagen del gráfico: Bloomberg, Banco Central


