"...nuestros tecnócratas criollos como Alberto Acosta Burneo, Alberto Dahik y Augusto De la Torre, siguen creyendo que la deuda privada es neutral. En Ecuador, la cartera de crédito total ya alcanza los 51.761 millones de dólares —un crecimiento del 12 % en el último año—, mientras que el crédito doméstico total —que incluye todo el endeudamiento interno— asciende a 81.400 millones de dólares, equivalente aproximadamente al 58,6 % del PIB."
"El reporte de Latindadd también recomienda revisar las reglas fiscales excesivamente rígidas e incorporar cláusulas de flexibilidad que protejan la inversión pública y el gasto social. Además, plantea establecer inversión pública garantizada en áreas como salud, educación, cuidados y protección social, junto con mayores mecanismos de transparencia y control democrático sobre el endeudamiento público."
"...hemos constatado como el gobierno de Noboa ha recurrido a la elevación del impuesto al valor agregado y de los precios de los combustibles, incluso justificándola por las necesidades de financiamiento del “conflicto armado no internacional”, decretado en enero del 2024, sin que esos recursos hayan sido canalizados para dicho fin, cabe anotar. Lo que ha buscado el régimen, con estas medidas económicas impuestas por el FMI, es sumar reservas monetarias internacionales para atender las demandas de los acreedores de la deuda externa; acumulación lograda a través de un doloroso austericidio neoliberal."
"Precisamente por eso, el vocabulario dominante de la «transición energética» es una trampa. Como señala Fressoz, este término actúa como un mito tranquilizador: sugiere un cambio fluido y tecnocrático de un estado a otro, sin cuestionar la estructura de nuestras necesidades ni la opacidad de nuestros suministros. Creer en la transición es creer que se pueden cambiar las lámparas sin tocar la arquitectura de la casa. Sin embargo, salir de la inacción exige una ruptura mucho más radical: abandonar el ideal de un mundo «sin costuras»."
"La búsqueda del “paraíso laboral”, tan pernicioso e inhumano (solo falta revivir la esclavitud), ha captado la atención de los propietarios del capital en América Latina. Les favorece la existencia de una población “informal” que promedia el 50 % (Bolivia, Honduras, Guatemala, Perú sobre 70-80 %; Ecuador 60-70 %; Argentina 43 %; Chile 27 %; Uruguay 22 %), y que está en condiciones de aceptar cualquier jornada o salario para obtener algún ingreso “estable”.
"La derrota del Gobierno, lejos de reducirse al Decreto, afectó toda su iniciativa de cambio estructural, porque limitó el rango de reformas posibles y cambió sustantivamente la distribución del poder. Es cierto (por otro lado) que eliminar la subvención de los combustibles fue una derrota popular, porque legitimó que el desequilibrio fiscal debía resolverse reduciendo el gasto social y cargando los costos sobre los sectores vulnerables, en lugar de eliminar las políticas que favorecen a los empresarios mediante rentas, impuestos y fuga de capitales."
"Una élite que no aporta a la cultura, más bien expresa la degradación cultural, más bien la sabotea, incentivando e impulsando lo que se viene a llamar el sistema mundo cultural de la trivialidad. Esta élite tiene súperganancias sin hacer nada, dejando el trabajo técnico administrativo e investigativo a un conglomerado importante de científicos, ingenieros y técnicos, que vienen a ser algo parecido a un proletariado altamente calificado, que permite las ganancias y súperganancias de gente ociosa. Ese es el capitalismo tardío en pleno crepúsculo de la civilización moderna."
"En Argentina hay una importante batalla ambiental por delante que también forma parte del gran desafío de la cultura del cuidado de los bienes comunes: la defensa de los glaciares y el área periglaciar, que concentran las reservas de agua de varias provincias. No nos engañemos: la matriz es la misma."
Imbabura, Chimborazo y Cotopaxi ya apuntan hacia la misma mutación: indígenas ansiosos por “triunfar”, aunque eso signifique reproducir el mismo patrón de dominación contra el cual lucharon sus abuelos. Querían libertad; terminaron queriendo poder.
La pregunta no es cuánto progresaron, sino cuánto se deformaron en el proceso. La naturaleza ya no es Pachamama: es “recurso”. El otro indígena ya no es hermano: es mano de obra barata. La comunidad ya no es casa: es un recuerdo que avergüenza (Telmo Punina). Han internalizado al colonizador antiguo y al moderno. Y ahora, sin darse cuenta, son recolonizadores de su propio pueblo. El sueño húmedo del neoliberalismo: indígenas al mando de la máquina que destruye lo indígena."
Isabela Callegari, economista brasilera, de la Red de Género y Comercio, Brasil, habla de los impactos en las mujeres del ajuste económico.
Mayo 2024
https://www.youtube.com/watch?v=dMwLxnMAQwo
"Hay que considerar que Correa no se sentía cómodo con la Constitución de Montecristi (2008) cuando fue gobernante, frustró al final el rico proceso participativo que lideró Alberto Acosta en la elaboración de la misma. Quería más concentración de poder y le molestaba la amplia protección de derechos, incluyendo los desechos ambientales, los derechos de pueblos y nacionalidades, y los derechos sexuales y reproductivos. Y ello también lo han demostrado algunos líderes conservadores de “Revolución Ciudadana”, como Luisa González."
La derrota de Noboa no es una anécdota electoral: es el comienzo de su caída política. Y si insiste en culpar al pueblo por su incompetencia, lo único que logrará es acelerar ese derrumbe. Porque un gobernante que culpa al pueblo por su propio fracaso no sólo demuestra debilidad: demuestra que ya perdió la autoridad moral para gobernar."
"Ahora bien, digamos que vamos a asumir que lo que buscan es redactar una nueva Constitución que dé salidas a los problemas más acuciantes del país, lo cual, de hecho, no es así, pues, las declaraciones del presidente, de sus ministros y de sus opinadores mediáticos y digitales dicen lo contrario. Creo que, en toda nuestra historia republicana, la Asamblea Constituyente del 2008 es una de las que tuvo una participación mayoritaria de sectores sociales representativos de la diversidad del país, por lo que avanzó en derechos, ya que recogía las demandas y expectativas de la gran mayoría de la sociedad que buscaban mejorar las condiciones de vida en el país."
Se buscaba permitir, defender y fomentar la participación de la sociedad en la toma de decisiones en todos los temas que interesan a la vida misma, es decir, fortaleciendo la democracia. Y es justamente ese potencial democrático el que está amenazado si se da paso a una nueva Constitución diseñada para satisfacer los intereses de las oligarquías. Desde fines del siglo pasado emergía un nuevo horizonte histórico, en la medida en que irrumpían con fuerza varios actores fundamentales a través de varias acciones democratizadoras. Esa fuerza social, que desembocó en los años 2007 y 2008, en Montecristi, quería superar una existencia cargada de diversas formas de dominación, jerarquías conservadoras, discriminación racista/sexista/clasista, explotación económica, donde el Estado aparecía solo un ladrillo más del gran muro llamado capital."
"Lo cierto es que todos los gobiernos burgueses, de diferentes tendencias, han arremetido contra el IESS. La corrupción no sólo ocurrió durante el correísmo. Antes fueron los social cristianos los que hicieron de las suyas. La familia Bucaram también ha estado involucrada con la corrupción en los servicios del IESS, hay varias pruebas de ello. Y se agravó esta corrupción sobre todo en los últimos tres gobiernos. Existen muchas sospechas (no investigadas por la Fiscalía) del involucramiento de personajes del gobierno de Lenin Moreno en el reparto de los hospitales del MSP y del IESS, para tráfico de influencias. Sin embargo, han sido los gobiernos de Lasso y Noboa quienes han llevado al extremo esa corrupción en el IESS."