"Durante las últimas décadas, las grandes marcas de ropa han trasladado gradualmente su producción a países donde los costos de fabricación son menores. Como Bangladesh, principal proveedor de camisetas de la Unión Europea y Reino Unido y segundo a nivel mundial apenas por detrás de China.
Esta creciente concentración del sector textil en países o regiones con menores costos de producción ha intensificado la relación de dependencia entre la industria local y las empresas comercializadoras en el resto del mundo, con resultados sumamente perjudiciales para los primeros. Fundamentalmente, debido a la enorme presión para que reduzcan sus precios al máximo. Esta es una de las principales conclusiones de Public Eye tras investigar a fondo y sin tapujos el comportamiento de los gigantes del sector."
27 de Octubre 2015
Redacción Lalineadefuego
Desde 1997 la Asociación de Trabajadoras Remuneradas del Hogar (ATRH) de Ecuador lleva trabajando con el objetivo de reivindicar los...