"...cobijada en un tratado de libre comercio, que bien sabemos no es libre y tampoco solo de comercio, se quiere abrir aún más la puerta al extractivismo minero en nuestro país. Un empeño que recibe soportes en la política económica que norma la gestión del gobierno de Noboa, sumiso a las condiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que actúa como “Caballo de Troya” de los intereses del capitalismo metropolitano, sean empresariales, financieros o tecnológicos. Así, disfrazándolos de un enfoque inclusivo y de modernidad, a más del pantanoso terreno del mal llamado libre comercio, entre otros tantos temas, se limita la autonomía del Estado en lo que refiere a las compras públicas y a las patentes de medicinas, se atropella los conocimientos ancestrales, se establecen normas laborales y ambientales que apuntalan el fin último: mantener a nuestros países como economías primario exportadoras, sacrificando no solo la Naturaleza y las comunidades, sino, además, la posibilidad de la construcción de otro tipo de economías, es decir de sociedades más autónomas y libres, sustentadas en equidades sociales y ecológicas."