Por Julio Oleas-Montalvo*

El 11 de marzo de 2020, setenta días después de que la Comisión Municipal de Salud de Wuhan notificara de un “conglomerado de casos” de neumonía, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el covid podía considerarse una pandemia mundial. El año pasado se contagiaron más de 83 millones de personas y murieron más de 1,8 millones. Si al menos 70% de la población mundial recibe una vacuna sería posible superar esta catástrofe global. Pero, como están las cosas, alcanzar este objetivo tomaría más de siete años.  

Por Hugo el búho

Habrá que aplaudirle al ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, que conjuga el verbo rebuznar de memoria. Habrá que felicitarle por lo pilas que es. No se iba a perder la oportunidad de vacunarse siendo una especie de iluminado de la salud pública. “En homenaje a los médicos que han muerto y se han sacrificado”, él se arriesgará y pondrá el hombro, vacunándose, a pesar del riesgo que implica. Claro, no ven que no se ha comprobado si la vacuna es eficiente para deficientes mentaficientes. 

Por Jaime Chuchuca Serrano

Cuando de niños leíamos o escuchábamos noticias sobre posibles guerras virales, nunca se relataban sobre los oponentes. A diez meses del primer brote de covid-19, los oponentes siguen siendo difusos, aunque los ganadores del capital están a la luz pública. La pandemia no es solo un concepto médico, hoy es, sobre todo, geopolítico, económico, filosófico, psicológico, cultural, ideológico, educativo, comunicativo y atraviesa la estructura de la sociedad para entrelazarse con las dinámicas objetivas y subjetivas de la reproducción.