Por Natalia Enríquez*

¿Somos sensibles solamente al horror?, dejamos de apreciar la belleza de un giro, de un drible, de los dos goles, que llegaron en el tiempo y espacio justos, representación de una ganancia popular frente a una invasión militar. Ese fue el contexto de la gloria de Maradona. Quien no pueda ver en ese gesto, en ese gol, la eliminación de Inglaterra de la final del mundial México- 86 y de las Malvinas, no podrá ver la leyenda.

Por Samuel Guerra Bravo*

Una querida amiga me comparte una entrevista realizada a la filósofa mexicana Fanny del Río (1), a propósito de su libro Las filósofas tienen la palabra (Siglo XXI, 2020), en el cual recopila diez entrevistas a otras tantas filósofas mexicanas. El objetivo del libro es estudiar la presencia de la mujer dentro de la filosofía, pero el tema lleva a la entrevistada a poner en evidencia otros importantes aspectos como, por ejemplo: que la filosofía ha sido un universo de hombres, que desde los griegos se ha insistido en que la mujer no tiene capacidad para el pensamiento abstracto, vinculándola más con la intuición, las emociones y los sentimientos, y no con la razón. Esto, dice la entrevistada, es falso, y una historia verdadera de la filosofía resaltaría que las mujeres estuvieron presentes desde el principio a pesar de la prohibición, y de que tardó mucho en tener acceso a la educación formal.

Nosotras que nos fuimos encontrando

Palabras primeras

Escribimos ensamblando dos subjetividades, dos voces, dos formas de ver el mundo, dos historias que con experiencias distintas, deciden tejer lo común. Escribimos en primera persona del singular y plural, porque apostamos a hablar desde la experiencia propia y encarnada.